Agenda cultural
   La última Edición de nuestra Feria nos trajo muchas novedades en cuanto a libros.
   Elvira María Pitra, nieta de inmigrantes checos, presentó  su libro “Jardines detrás de los montes”. La historia testimonial del libro tiene  “Una perlita de oro”, como así denomina su autora al último capítulo. Es en verdad  una perlita porque es un relato  escrito por su madre, sobre  la llegada a Argentina  con sus padres y 40 familias más,  en febrero de 1929, luego de salir de su aldea Santa Helena en Rumania. Este relato  conmueve por  las vicisitudes pasadas por los inmigrantes checos  que se asentaron en el Chaco.  Al llegar a Buenos Aires se les daba  a elegir “Misiones o Chaco”. Respecto de esta  Provincia les explicaron que el suelo era montañoso y rocoso… y ellos ya venían de un lugar con similar geografía. Además  sabían que  unos 30 años antes la ciudad había sido fundada por inmigrantes checos, por lo tanto  no dudaron en elegir dirigirse a   Presidencia Roque Saenz Peña. Elvira Pitra cuenta sobre sus antepasados y  valora la proeza de haber logrado sobrevivir en un lugar inhospitalario para ellos, que venían de un clima tan distinto y “porque en Rumania no se podía vivir de pobreza…” En el  Chaco  otros rumanos los esperaban para trasladarlos a su lugar. Kroslac, un eslovaco, los puso a dormir “ en un  gallinero…” Las  tres paredes y el  techo eran de yuyo y barro. En la mañana tuvieron que  trabajar en la chacra, con la hija  de 9 años,  y así continuaron por más de un año, viviendo y trabajando en muy pobres condiciones, hasta que el eslavo Kroslac se va a  Misiones a casarse y les vende la chacra que la pagarán con las cosechas.  En adelante  “…hicieron un pozo de agua y destroncaron el monte para tener más tierra, todo era muy pobre pero nadie se quejaba, todos trabajaron contentos” según el  relato escrito por  la madre de la autora.  No había arboles frutales, ni huerta, cuando pudieron compraron una vaca y entonces elaboraban  sus derivados. El papá llevaba el algodón cosechado  con volanta,  tirada por mula, y   salía a las 4 de la mañana y volvía de tardecita. Cuando llovía “había muchos pantanos y muchas veces tumbó el algodón y sacaba las mulas y me dio cuidar y él sacaba bolsas con algodón después buscaba un vecino que le ayude sacar la volanta. Gracias a Dios las mulas eran buenas, que yo tenía que cuidar” . Las dificultades se sumaban, montes con caminitos angostos,  pozos, zanjas, ramas y troncos del desmonte, senderos abiertos a pala y pico. Sin escuelas, ni templo.  Habitaban la colonia  “Bajo Hondo” y lentamente fueron surgiendo estas instituciones. La comunidad checa fundó la Iglesia Bautista Eslava y Elvira Pitra ha sido misionera por 13 años en Pampa del Indio, en la comunidad Toba. Estamos acostumbrados a la historia de nuestros inmigrantes asentados en Misiones. Esta me pareció otra historia de inmigrantes en el Chaco.
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Categorías: Columnas de Opinión

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