Sube al estrado Laprida;/se quedan todos atentos,/ y como un viento de gloria/  pasa hecho frío y silencio./Ya les interroga aquél/si libres o no seremos./ Todos a la vez se yerguen;/ al punto de pie se han puesto,/ clamando ya por Dios vivo,/cada uno el brazo extendiendo/-como quien alza la mano/sobre la haz de los tiempos-/ que ser libres, eso quieren,/ la vida misma por precio./ Uno a uno así lo juran,/ y todos también, rugiendo./ Del pueblo que invade el patio/ se oye clamoroso el eco./¡La Patria jurada está!/ por la espada y por el fuego,/ por la vida o por la muerte,/ Señor Dios de los ejércitos!/Acabados son los reyes./¡Manda soberano el Pueblo! (Romance del 9 de Julio. Arturo Capdevila)
   De una asombrosa claridad y mostrando la posibilidad de dar vida al momento solemne que se estaba viviendo, nos han parecido las estrofas que vivifican la gesta del 9 de julio de 1816 del afamado poeta, un testimonio no solamente patriótico, sino de fe, de coraje y que puede traducirse en un mensaje de liberación que casi lindando en lo utópico –dadas las circunstancias adversas que se vivían-  mensaje que surgió de las raíces de los pueblos que, a  través de sus diputados, quemaron las naves que los ataban a la madre patria y devolvieron su suerte común para que esa primera generación de nativos del país y todas las otras que le sucedan, preserven con honestidad y devoción ese vínculo irreemplazable para el hombre que es el poder disponer del suelo que lo vio nacer.
   Empresa difícil y complicada y si la llamamos utópica se debe a que las instrucciones recibidas por aquellos diputados del glorioso “Congreso de Tucumán“ nada se decía de la independencia, dado que el Congreso no se reunía para declararla sino para dar una constitución. Amplias y complicadas instrucciones , más bien  lógicas para una etapa institucional de un pueblo en paz y armonía que para aquellas provincias a las que Buenos Aires pretendía “contener” y que adornadas por caudillos de acción bregaban por torcer el rumbo centralista porteño por un brote de federalismo.
   Sin embargo y a pesar de ello y aún con la amenaza de Rondeau y su ejército a las puertas del Congreso, estos diputados se animaron a  tomar el toro por las astas y de una buena vez dejar aclarado que el movimiento que nació el 25 de Mayo de 1810 era un movimiento de liberación del yugo español, declarando la Independencia.
   Se abrió la salvaje tierra/ y dio  a luz a quien nacido/ llevaba en su frente e estrellas/ cual brillante desafío. / La línea del corazón/ le dijo que allí naciera/ para formar el crisol/ y darnos la buena sangre/ de nativas y extranjeras (…) Tiene el orgullo estampado/ cuando pronuncian su nombre/ Oberá gritan los vientos/ Oberá todos responden,/ (…) Y cantan vientos y montes/ y la tierra trabajada/ se unifican los brazos/ de su raza digna y brava./Oberá: crecen los tiempos y su estandarte es de todos/ tiene nombre de Cacique/tiene fuerza de colono. (Oberá. Isabel Birrier )
   En este 85 aniversario de la ciudad, recordemos aquellas palabras proféticas “…sus obras se perpetúan y magnifican, representadas por pueblos nuevos con este de Oberá, cuya piedra fundamental colocamos hoy, que nacen y prosperan en la civilización y en la libertad. La bandera que nos legaron, azul como la coloración de los cielos en sus horas de magnificencia y blanca como la pureza de los lirios nacidos en las primeras caricias de las brisas nocturnales, es gloriosa como la historia de la patria, grande , como la marcha que emprendiera, recorriendo llanuras, vadeando ríos, escalando montes y atravesando valles; majestuosa, extendiendo sus pliegues para cobijar en ellos sus corazones de todos los pueblos y de todas las razas, traduciendo en gestos legendarios de sus hijos amparados por los siglos a  la sombra de sus glorias. En nombre del Exmo. Sr. Gobernador del Territorio, entrego a vuestras aspiraciones de hombres de labor, los destinos de este pueblo, en la convicción de que los años verán crecer una metrópoli de industrias, comercio y civilización, imperecedera como la majestad del bosque  secular que la circunda”
   Las palabras que reproducimos corresponden a la parte final del discurso que pronunció, con motivo de la fundación del pueblo de Oberá, el representante del gobernador del entonces Territorio Nacional , Atilio De la Puente aquel ya legendario 9 de Julio de 1928 en la que es hoy la Plaza San Martín, dándole vida ciudadana  a la cabecera de un Yerbal Viejo que se estaba trasformando en pueblo apresuradamente.
   …Y, como siempre las manifestaciones de cariño volverán  a templar el ánimo de los obereños, una ocasión más que brillante para que, volviendo la mirada hacia el pasado tomemos como ejemplo la cultura del trabajo que, hombres venidos de otros lugares trajeron consigo y extendieron a  toda una comunidad que a brazo partido y casi en soledad pudieron hacer de Oberá una ciudad que a los veinticinco años de su fundación  ya ocupaba el primer lugar entre las ciudades misioneras del interior de la provincia. Ahora, y como siempre, de cara a los nuevos tiempos, no podemos rendirle homenaje a nuestra ciudad demostrando solamente cariño, sino que cada uno en su lugar debe hacer la introspección necesaria como para responderse si realmente está trabajando a favor del crecimiento de la ciudad  o si mezquinamente espera que los otros lo hagan para, en un efecto cascada, pretender su crecimiento personal. Que el orgullo de ser obereño que se menciona en el poema, sea el sello distintivo del accionar en paz y progreso contando con ese valioso material humano que ha distinguido a la ciudad.
   Salud Pregón Misionero; / patrimonio de Oberá./ Cumples treinta años de vida/ con respeto y dignidad/ Cuantas cosas has encerrado,/fecundo es tu caminar./ Como una blanca estela/ vas dejando tu bregar./ Oberá tiene su agenda/ cuántas cosas que admirar; / el Parque de las Naciones,/ Feria del Libro Provincial/ que brilla con su luz propia// y Pregón  que es sin igual/Aldo Rubén y familia;/ y todo el equipo que ahí está: Dios bendiga la constancia/ que ponen al trabajar…/ Salud Pregón Misionero! Patrimonio de Oberá (Poema para Pregón Misionero. Celina Domínguez de Meza)
   Allá por 1999 señalábamos las distinciones que habíamos recibido: “En reconocimiento al trascendente e esfuerzo y talento brindado a nuestra ciudad de Oberá, para orgullo de sus habitantes…” (Diploma  al mérito otorgado a Pregón Misionero por el H. Concejo Deliberante); …Único medio de difusión escrita que ininterrumpidamente oficia de importante medio de comunicación social a nivel local, regional y del interior de la provincia..(Rotary Club Oberá. Elías Andrujovich, presidente, Eladio Villaverde jefe avenida)… Distinguido por la Dirección General de Cultura y la Coordinadora  Cultural “Alto Paraná” por haber contribuido con su acción al reconocimiento y valoración de los rasgos que caracterizan la cultura provincial”. Sí, es cierto, son muchas las distinciones oficiales y privadas que le siguieron y que jalonan la vida periodística de un Pregón Misionero “obereño de punta  a punta” y, por supuesto. Sin lugar a dudas la distinción mayor  y que nos reconforta por excelencia es la posibilidad que nos han brindado nuestros lectores y avisadores que, con su apoyo han permitido  esta longevidad
   Sin embargo no podemos dejar de señalar en este 9 de julio de los 47 años de Pregón, aquella noche inolvidable que fue la que vivió la familia Gil Navarro, editora de Pregón Misionero. Es que un núcleo de amigos de la familia, capitaneados por Ernesto Benítez organizó una cena homenaje que se llevó a cabo con todo éxito en el Pabellón Argentino del Parque de las Naciones, noche en la cual como una fina y delicada atención diversas instituciones nos entregaron recuerdos: La CRIPCO (Julio de Simón), Club de Leones (Edgardo Dalmasso),Círculo de Periodistas “Ignacio Ezcurra (Nora Salinas), Federación de Colectividades (Julio Barchuk), Fundación Zona Centro (Carlos Wöllert), Concejo Deliberante (Eduardo Serra), Municipalidad de Oberá ( Raúl Zabala), Facultad de Artes (Víctor Delgado), finalmente el ingeniero Carlos Chatelet , secretario de Coordinación y Desarrollo Municipal, nos hizo entrega de un tocante documento, la Resolución Nº759, firmada por el intendente Ewaldo Rindfleisch de reconocimiento a  la labor desplegada y adhesión municipal a los festejos de los 40 años de ininterrumpida labor periodística.
   Cerrando la nota reproducimos las palabras del veterano periodista y amigo, Alberto Mónaca: “Nunca he visto en ninguna parte que un órgano de prensa cuente con el reconocimiento de las instituciones oficiales y privadas como en este caso”.
   ¡Vaya emociones! (Reproducción de nuestra nota editorial del 9 de Julio de 2013.)
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Categorías: Columnas de Opinión

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