Se ha puesto como fecha a la actividad política. Todo queda para después del mundial, pero también está el mientras tanto, buscando ser visualizado públicamente en los actos, en los medios, y en las redes sociales. Los tiempos políticos nacionales son diferentes a los de la provincia, que como se intuye, se adelantarán las elecciones a gobernador e intendentes y de esa manera despegarse de las estrategias nacionales y sus influencias en el electorado; siempre con el argumento válido de que debe discutir electoralmente con mayor fuerza los temas de los misioneros.
   En medio de este contexto mundialista, también está el contexto económico y social, en donde las estadísticas oficiales dan cuenta que aumentó el índice de pobreza, que los ajustes nacionales afectarán a las provincias y a los municipios, que en definitiva son los que terminan dando la contención social con los recursos que cuentan. En este marco encarar una campaña política se convierte en una tarea difícil de llevarla adelante, porque se debe mediar entre las expectativas y necesidades de la gente y los recursos con los cuales se cuenta, dado que a medida que las cuentas comienzan a no cerrarle a la gente lo primero que deja de pagar son los tributos municipales.
   Se da por sentado que el actual intendente Carlos Fernández irá por la reelección, siempre los intendentes en su primer mandato tienen la gran chance de lograr con facilidad la reelección y -por lo que se puede observar- su estructura política se está moviendo en ese sentido. Otro de los que está anotado en  la carrera como candidato a intendente es Daniel Belher, quien tiene movimiento casi diario con su grupo de trabajo generando reuniones chicas con el fin de lograr una estructura amplia para enfrentar la campaña.
   Otro de los que está en  el candelero político es el actual presidente del concejo deliberante, Ariel Cháves Rossberg, quien distanciado del intendente Fernández, viene trabajando en la construcción de su propio espacio, más inclinado hacia el peronismo.
   También hay otras apariciones si se quieren, sugerentes. Como es el caso Fernando Vitelli, actual secretario privado del intendente Fernández. Se ha notado que en la mayoría de las conferencias de prensa de estos últimos tiempos se nota la presencia de Vitelli.
   Seguramente las definiciones se conocerán el próximo año, pero en el mientras tanto todos van preparando de alguna forma el terreno para una irrupción política que no tenga efecto sorpresa en particular para puertas adentro de los grupos políticos.
Mientras se subsidia a la timba financiera
   En la semana siguieron las repercusiones en torno a la media sanción sobre la despenalización del aborto, el mundial de fútbol y la preocupación de muchos argentinos por lograr la clasificación a octavos de final, que se ve cada vez más lejana y afecta el ánimo de los argentinos. En medio de todo esto el dólar siguió creciendo, el presidente Mauricio Macri, en el medio de la corrida cambiaria y la tensión política, decidió los desplazamientos de los ministros de Producción y Energía, Francisco Cabrera y Juan José Aranguren.  El contador Dante Sica asumió como ministro de Producción y Javier Iguacel como ministro de Energía.
   Se cree que con la salida de Aranguren, el gobierno espera que se descomprima el malestar social por los tarifazos en la energía y en los combustibles, a sabiendas que las tarifas volverán a sufrir nuevos aumentos, a lo que se sumará la quita de subsidios al transporte y a la energía con lo que tendrán nuevo impacto en el salario de los trabajadores y en el consumo.
   El gobierno nacional subastará 100 millones de dólares por día de la plata del FMI para mantener estable el dólar, con lo que podría interpretarse que se subsidiara la timba financiera, mientras a los sectores sociales y trabajadores se le ajusta y se les pide comprensión.
   Tal es el momento de tensión, que el presidente Mauricio Macri desistió de participar de los actos centrales por el día de la bandera en Rosario, por las posibles manifestaciones en su contra convocadas por distintos gremios y espacios opositores, decidió bajarse del acto. El gobierno sabe del malestar social, por lo que evita que los mismos se pronuncien y formen parte de la agenda mediática, que ahora en gran parte los medios afines al gobierno se están encargando de convencer a los argentinos de los grandes beneficios del acuerdo firmado con el FMI, y de los aciertos del gobierno en el acuerdo. Mientras tanto el gobierno nacional que encabeza el presidente Macri, sigue sin asumir responsabilidades en los desaciertos económicos, que en verdad constituyen el modelo económico y político, y no explica ni resuelve los problemas; diciendo que el problema es la inflación que fue provocada por el aumento en las tarifas y en los combustibles; siendo estos una  clara decisión del gobierno y no de alguna cuestión ajena.
   El gobierno de Cambiemos a medida que se va alejando de sus promesas de pobreza cero, sabe que los índices de pobreza han aumentado en los últimos meses, que hoy para no ser considerado pobre se debe tener un ingreso de casi 19 mil pesos. Es por eso que el discurso y el entretenimiento deben tratar de alejar al electorado de esas viejas promesas preelectorales que ahora se convirtieron en mentiras políticas.
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Categorías: Columnas de Opinión

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