Agenda cultural
Una travesura
   Hace tiempo que estoy atenta a mis cambios físicos, psíquicos, sociales,  culturales  etc.  que se van  dando indefectiblemente y como lógica etapa final de mi vida. Trato de ser objetiva y de objetivarme, de ver lo que hago, lo que ya no hago, lo que dejé de hacer, por qué y cómo.  Las cosas se van sucediendo con o sin mi voluntad.  Solamente me preocupa que me lleven adonde yo no quiero llegar, al desinterés, al estrés, a la abulia. Por suerte siempre hay algo interesante cuando uno está atenta al devenir diario.
   Por ejemplo, ayer caminaba por la Plaza San Martín para hacer unos trámites y cuando voy a  pasar por el sendero del árbol (un gomero), el de las  grandes raíces, veo que han quitado del muro,  el mural de baldosas pintadas con escenas  de la vida del Gral. don José de San Martín.  Estaba el muro limpio, con sus piedras negras a la vista. Me dije: “seguro que lo sacaron para restaurarlo” porque, como de costumbre, «los vivos de siempre”  -inadaptados-  lo habían ensuciado  con tinta, graffities, con nombres,  y además faltaban baldosas. Miré los otros murales  dispersos por la plaza y vi con alegría, que todavía estaban.
   Cuando vuelvo por el mismo camino que había hecho de ida,  paso por el muro negro  que está al lado del árbol de grandes raíces (el gomero) , y que YO VI  que estaba limpio, con sus piedras negras…  y asombrada ¡me encuentro con el mural!…  sí, con  ese que dije que habían retirado para restaurar,  con  ese de baldosas pintadas con escenas de la vida del Gral.  San Martín, sí ese que  YO VI QUE NO ESTABA… pero estaba! , y estaba con sus graffities, con  los  nombres  escritos con tinta de los enamorados, con  las  baldosas rotas… Miro para todos lados, miro los otros murales… Estoy sorprendida pero no asustada, asustada  de mí, claro, aunque debiera estarlo porque por más que le doy vueltas y vueltas al asunto, no puedo negar lo que no vi antes y lo que  ahora veo…
   Pienso y pienso en lo que me pasó, exploro mi pensamiento con mis escasos recursos psicológicos, pienso si fue un desliz de mi Inconsciente que quiere advertirme sobre  algo, o una travesura, porque, según he leído, el inconsciente goza con lo que la conciencia cree que tiene libertad para hacer, con la  ignorancia de sus mandatos y otras cosas que no comprendo bien pero que son las que me manejan aún a mi pesar.  Pienso también en una experiencia paranormal, misteriosa,  mágica.  O una ilusión óptica, algo que me pasó en los ojos y que me engañaron mostrándome una ilusión.  O una  alucinación… O una psicosis  o… no se cómo llamarlo.  En fin, estoy tratando de adivinar.  Según el diagnóstico será el pronóstico, pero eso queda en manos de psicólogos, que por supuesto, me niego a consultar!  Por las dudas…
Quitita Moreira
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Categorías: Columnas de Opinión

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