A las 15.05 del 27 de marzo del 2008, Mario Fabián Golemba (27) le envió un último mensaje a su novia Angélica diciéndole que a la tardecita estaría nuevamente en su casa, en Picada Indumar, localidad de Dos de Mayo. Nunca más supieron nada de él.
Hoy se cumple el décimo aniversario de la misteriosa desaparición del joven que aquella misma mañana viajó a Oberá para consultar con una nutricionista porque quería aumentar de peso. A mediados de año, tenía pensado casarse y todos sus planes quedaron truncos. Golemba nunca regresó y su familia sigue reclamando respuestas.
Tras su desaparición, se sucedieron las más diversas hipótesis y desde el gobierno provincial se anunció una recompensa de 100.000 pesos para quien aporte datos que permitan dar con su paradero.
Pero la situación cambió de manera rotunda a partir del testimonio de dos detenidos que declararon que ese 27 de marzo vieron que efectivos de la Comisaría de Dos de Mayo tenían esposado a Golemba. Escucharon que lo golpeaban y que él decía que no había hecho nada. Luego lo subieron a un móvil y no lo volvieron a ver.
Ambos testimonios están incorporados en el expediente que se tramita en el Juzgado de Instrucción Uno de Oberá, a cargo de Alba Kunzmann de Gauchat, quien insiste con que se trató de una desaparición de persona y nunca dio lugar al careo entre los testigos y los uniformados que entonces se desempeñaban en la Comisaría de Dos de Mayo, tal como pretende la defensa de la familia.
A partir de dichos testimonios fueron removidos el jefe y el personal de dicha dependencia. Por ello, la familia siempre sospechó del accionar policial.
Los padres de Mario se entrevistaron varias veces con los testigos que dijeron haberlo visto. “Me quedó grabado que uno de ellos nos contó que Mario les decía a los policías: ‘Por qué me hacen esto, si yo no le hice mal a nadie’, que es una frase que él decía siempre. Por ejemplo, yo le decía que guarde la bici, y me contestaba: ‘Para qué, mami, si yo no le hice mal a nadie no me van a hacer nada a mí’. Por eso cuando escuché esa frase me vino la imagen de Mario”, relató doña Irma Komka, la mamá, en una entrevista con El Territorio.
En abril del 2016, la familia sufrió otro duro revés con el fallecimiento de don Antonio Golemba, el papá de Mario, quien perdió la salud en busca de respuestas. Además del dolor por la desaparición, la familia padeció el accionar de inescrupulosos que pretendieron lucrar con su sufrimiento, como un comisario de la Policía que se hizo pasar por investigador privado y les solicitó una importante suma de dinero que no llegaron a pagar.

Convocan a movilización
Al cumplirse el décimo aniversario de la desaparición, para hoy a las 10 la Coordinadora Provincial de Trabajadores en Lucha convoca a una movilización frente al Palacio de Justicia de la capital provincial.
“Se hará entrega de un documento solicitando al Poder Judicial la inmediata intervención en pos del debido esclarecimiento, juicio y castigo a los culpables de la desaparición de Mario Golemba”, explicaron a través de un comunicado de prensa. Además, señalaron que “el caso Golemba no debe estar caratulado como una simple desaparición de persona, sino como una desaparición forzosa que merece ser investigada como tal”.

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Territoriodigital


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