Curso de Historia de Oberá

La información
   El 29 de agosto de 1988 se inició en el Concejo Deliberante de Oberá, el curso de HISTORIA DE OBERÁ , destinado en especial a docentes de todos los niveles y al público en general. Una inscripción extraordinaria- más de 300 personas- mostró el interés que despertó y que se siguió dictando todos los lunes, contándose en cada sesión con invitados especiales que se referían a distintos aspectos del quehacer histórico obereño. La iniciativa correspondió al Intendente municipal, Sábato Esteban Romano (muy en especial) y a la Comisión de Cultura de entonces.
    El panel expositor lo conformaron los profesores: Teresa Morchio de Passalacqua, Ada Sartori de Venchiarutti, Aldo Rubén Gil Navarro y Enrique Gualdoni Vigo, actuando como moderadora la profesora Beatriz G. de Ibáñez.
El curso  
   En la sesión inaugural decía la Dra. Passalacqua quien hizo posible  la ejecución del proyecto.
    “ … Por ello respondiendo al llamado del Sr. Intendente de Oberá, Dr. Sábato Esteban Romano se ha formado un panel responsable del desarrollo de este Curso que va dirigido en forma muy especial a los docentes de los tres niveles de enseñanza. Esto no significa que el que no sea docente no venga, por el contrario, todos están convocados, la entrada es libre… El panel está formado, como ustedes podrá ver, por el profesor Aldo Rubén Gil Navarro, de gran trayectoria en nuestro medio como docente, como investigador y como periodista; la profesora Ada Sartori de Venchiarutti que ha dedicado su vida a la docencia en los tres niveles y que todos conocen por la labor realizada durante los cuatro años que fue Directora de Cultura de nuestra ciudad; el Dr, Enrique Gualdoni Vigo, profesor de historia de nivel secundario y autor de la Reseña de la Historia de Oberá, que todos conocemos y la profesora Beatriz de Ibáñez que es docente en los tres niveles de enseñanza y que actuará como moderadora en este Panel y quien les habla que todos más o menos me conocen … Dado el número tan grande de personas participantes, cosa que me alegra mucho, hemos tenido que cambiar la metodología ya que, por ejemplo,  trabajos en equipo acá no es posible hacerlo por carecer de espacio físico (las sesiones tuvieron lugar en la Intendencia Municipal)… El curso se compone de catorce clases, desde hoy la primera hasta el 21 de noviembre y se dictarán todos los lunes en el Concejo Deliberante a partir de las 20 horas en que se cerrará la puerta y nadie podrá entrar luego para no molestar a la gente que está escuchando y los oradores y disertantes, algunos no son oradores de profesión, hay gente que sabe mucho del tema y que no hay que molestarla mientras está hablando. .. De a hora y media prevista, cincuenta minutos  a una hora, será dedicado al tema, el resto a evacuar las preguntas de los participantes o a escuchar las acotaciones que el público quiere hacer. Tanto las preguntas como las acotaciones tendrán que ajustarse al tema tratado… En cada clase se comunicará a los participantes el tema de la clase siguiente y el nombre del disertante. Cada disertante  tiene la libertad de adoptar el método didáctico que crea más conveniente, usar los elementos que considera necesario….
   Y bien, como se advierte, la inquietud de un intendente de la talla del Dr. Romano hizo posible que los docentes y quienes se interesaban por la historia de su terruño pudieran encontrar la puerta abierta a ese mundo de la historia lugareña, que si bien se refería a una ciudad joven, históricamente hablando, desde su nacimiento en el Yerbal Viejo contó con propulsores de la cultura fuente de tantos conocimientos al alcance de la gente.
   Por haber tenido el privilegio de integrar el primer panel que permitiera el conocimiento y debate de nuestra historia obereña que nos apasionó desde siempre, junto a tanta gente con la misma inquietud, nos preguntamos si hoy sería posible lograr esa conjunción de voluntades: panelistas, participantes interesados en el tema y vecinos que hablaran en función histórica de la aptitud obereña en todas las actividades que prevé le hombre para su vida y entorno.
   Pero más allá de ello es de resaltar la ansiedad de aquellos participantes de entonces por interiorizarse en profundidad del cómo, cuándo y dónde de su pueblo.
  Faltaría como para que aquellos participantes también gocen con el recuerdo, dar sus nombres así como por el del trabajo que realizaron en cumplimiento de los requisitos para la inscripción. Qué si vimos hermosas carpetas.
   Todo puede ser.
Opinión
   Si la técnica se las arregló para darnos la posibilidad de percudir manos (bah! mover teclas)  y con ello obtener un mar de palabras que tras consulta nos permita extirpar dudas, esas que en tiempos anteriores fueron motivo de recurrir a los oráculos envueltos en grutas de piedra que, por ello mismo aparecía con algo de sagrado y que ya existían en tiempos de Alejandro Magno (ah! esos guerreros que entregaban lingotes a las pitonisas para que le anticiparan triunfos o derrotas en sus campañas) Pasaron los años y, en tiempos más modernos, esa difícil misión de vidente pasó a manos de los grandes pensadores que en el mundo han sido los que “tras quemarse las pestañas”, dejaron fluidas ideas, pensamientos, comportamientos, en fin todo aquello que ayudó con su efecto cascada a sus seguidores hasta para solucionar “entuertos” y demás yerbas que por nuestra calidad de humanos supimos conseguir.
    Hoy la técnica aplicada al conocimiento cómo no se las va a arreglar para ir dejando huellas que, una acá, otra allá, vayan engrosando el camino de una identidad comunitaria bien abrochada tan necesaria como para no improvisar, no imponer; sí construir, no destruir, pero, y por sobre todo, respetar la idiosincrasia (ese ritmo social y político cotidiano) que pretende actuar como canal por el que corra la dinámica de un pueblo. ¿Ejemplos?
Valgan dos
   El encuadrar con profunda convicción por parte de nuestro gobierno provincial el “misionerismo” (algo que siempre ha flotado en el ambiente social y político de nuestro pueblo) y exponerlo democráticamente hasta en los altos foros políticos nacionales y porque no internacionales,  es una evidencia,  un ejemplo vivo del respeto a la idiosincrasia misionera, como lo es en este caso de la idiosincrasia obereña  el sentimiento y reconocimiento a la epopeya colonizadora que contó con el brazo fuerte de los inmigrantes de allende los mares, reconocimiento que se brinda anualmente a través de la Fiesta Nacional del Inmigrante.
   Lograr el encuentro de una identidad comunitaria con la realidad es todo un propósito.
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Categorías: Columnas de Opinión

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