El Tribunal estuvo atento a la proyección de las imágenes presentadas como pruebas. | Foto: Luciano Ferreyra

Las grabaciones del sistema de seguridad por cámaras de la arenera donde trabajaba Rolando Lovera (33) desacreditarían la versión del secuestro esgrimida por Victoria Aguirre (24), ya que en la víspera se evidenció que la mujer -con su hija Selene en brazos- llegó por sus propios medios al lugar donde su ex concubino trabajaba como sereno. 
Las imágenes fueron peritadas por el suboficial de la Policía de Misiones Gabriel Quiñones (30), técnico de la Secretaria de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic), dependiente del Poder Judicial.
El detalle presentado por Quiñones significó un revés para la defensa de Aguirre, quien desde un primer momento argumentó que el 28 de enero del 2015 su ex pareja la condujo por la fuerza hasta la arenera en el auto de un compañero, circunstancia en la que no pudo pedir auxilio.
Además, la imputada afirmó que Lovera la mantenía incomunicada y le quitó su teléfono, pero en otra secuencia se observa que la mujer se movía con total normalidad por el predio mientras manipulaba un celular.
Con lenguaje técnico, el perito de la Saic explicó que su tarea fue determinar el ingreso a la arenera de los “sujetos 1, 2 y 3”, en referencia Lovera, Victoria Aguirre y la pequeña Selene, respectivamente.
Apoyado en una pantalla para la observación del Tribunal, las partes y la audiencia en general, se apreciaron varias secuencias entre las 19 del 28 de enero y las 5.30 del 29, día del fatal desenlace.
Exactamente a las 19.31 del 28, se observa a Lovera aguardando en el frente del predio, sobre avenida Beltrame y ruta 14; mientras que a las 19.39 Aguirre ingresó con Selene en brazos y el sujeto llevaba los bolsos.
Entre las 1.56 y las 2.04 de la madrugada se aprecia a Lovera caminando con Selene en brazos, presumiblemente para hacerla dormir, como declaró. Como contrapartida, a la madre se la ve por otro sector con el celular.
En tanto, a las 5.22 se observa que el imputado sacó una moto del predio, regresó al interior y a continuación volvió con la mujer y su hija, quienes abordaron un remís, mientras que Lovera se retiró en moto
La secuencia concuerda con la declaración del testigo Claudio Torneus, el remisero que esa madrugada trasladó a Aguirre hasta el departamento de Erasmie y Sargento Cabral, quien la notó tranquila.

Varios hematomas
La audiencia de la víspera se extendió por ocho horas, ya que prestaron declaración varios médicos, peritos y el forense que analizó el cadáver de Selene.
Apenas 48 horas antes de su deceso, dos pediatras del hospital Samic atendieron a la pequeña que llegó con su madre y la pareja por una consulta por una herida en la mano derecha.
Los profesionales confirmaron que Aguirre se negó internarla y no pidió auxilio ante las supuestas agresiones que sufría por parte de Lovera. “Si quería podría haber pedido ayuda o contado que le pasaba algo”, declaró Cristina Raquel Schiefelbein (38).
El testimonio de la pediatra puso en dudas la versión de la progenitora, quien afirmó que durante dicha consulta su ex la mantuvo amenazada. Según sus dichos, estaba sujeta a todo tipo de abusos por parte de Lovera, al punto que el sujeto controlaba todo lo que hacía y decía.
Schiefelbein recordó que el 27, además de la presunta alergia, Selene presentaba hematomas en varias partes del cuerpo, al tiempo que afirmó que “en la consulta sólo estuvo la madre”.
La pequeña quedó en observación de 8.30 a 11, aproximadamente, lapso en el que Aguirre nunca solicitó ayuda o explicitó alguna situación de violencia por parte de su concubino.
Ante el Tribunal, la médica recordó que Lovera se quedó en el pasillo, mientras que la mujer ingresó con su hija a la consulta. Asimismo, mencionó que ante el estado de la pequeña recomendó su internación, a lo que la madre se opuso.
“Estaban los dos afuera y yo le hice pasar a la madre. Me dijo que la hija tenía una reacción alérgica en la mano por el contacto con un gato. Dijo que la nena tenía antecedentes de alergia. Aparte, vi que presentaba hematomas en el rostro que no parecían ser recientes. Le pregunté y me dijo que se había caído del changuito. La lesión en la mano tampoco era reciente”, detalló.

“No la noté nerviosa”
Luego la pediatra discutió con Aguirre, ya que ésta se negó a la internación. Consultada si Lovera la intimidó, expresó que “usó un tonó agresivo, pero yo ya estaba nerviosa porque antes tuve un altercado con la madre porque le insistí que debía quedarse internada para hacer unos estudios. Ella se negó y me dijo que le iba a llevar a una clínica privada. Ante mi insistencia, ella salió y habló con el señor. Ahí entraron los dos y no me acuerdo que me dijo, pero me incomodó el tono”.
Tampoco le dio entidad a la versión de Aguirre respecto a que era intimidada por Lovera, ya que estaban en diferentes espacios físicos, al punto que podría haber pedido auxilio, según Schiefelbein.
“Por el lugar donde la atendí, tuvo la posibilidad y el tiempo para contarme si estaba pasando algo. Estábamos solas, su estado era normal y no le encontré nada raro. Tampoco el señor nos veía en el lugar que estábamos ni observé una conducta intimidatoria del señor a la señora y se fueron juntos”, concluyó la testigo.
Por su parte, el pediatra Héctor Gabriel Sena (38) declaró que atendió un par de veces a Selene en el ámbito privado y luego la vio el 27, ya que circunstancialmente se hallaba de guardia en el Samic.
“Tuvo la posibilidad de pedir ayuda porque cuando hablamos con ella le preguntamos varias veces si el hematoma que tenía en la cara fue por una caída”, recordó.
Antes de ese día nunca notó golpes en la menor. En cambio, el 27 su colega le consultó por el hematoma en el rostro y la madre argumentó que se cayó del changuito.
“No la noté nerviosa en ningún momento y no vi al señor”, dijo por Lovera. En cuanto a las presuntas presiones a la madre por parte del sujeto, Sena aclaró que donde estaba la nena “el lugar es cerrado, nadie nos veía. No se ve desde afuera porque por ahí hay pacientes sin ropa o tal vez se practica una reanimación, por ejemplo”.

“El cuerpo habla”
El momento más duro de la jornada fue la exhibición de la autopsia al cuerpo de la pequeña, trámite que despertó lágrimas y gestos de indignación. Con buen criterio, el Tribunal permitió que la imputada se retire de la sala mientras duró la exposición del forense Gabriel Flores (57).
Según explicó, Selene “padeció una muerte traumática” por varios golpes en la cabeza.“Se rompió como una nuez”, graficó con crudeza.
El profesional obereño remarcó que “el cuerpo habla” y el examen determinó que “durante varios días la víctima sufrió golpes que fueron en aumento”, al tiempo que precisó que el deceso se produjo por “tres golpes bien marcados”.
“Tenía múltiples lesiones traumáticas de diversa antigüedad. Las más recientes en el cráneo, que produjo sangrado y un gran hematoma”, agregó.
En las fotos quedó plasmado un gran chichón en la frente, además “de marcas por compresión o golpes en la cara, la frente y el cuello”.
Con término técnico, Flores mencionó la presencia de “estigmas ungueales (pellizcos) en zonas donde fueron ocasionadas por un tercero”.
El mismo Flores participó en la confección del perfil de los imputados junto a su colega Miriam Ramonda. En líneas generales, señalaron que Aguirre tiene una personalidad “compleja, alternante en el discurso”, mientras que Lovera “no muestra arrepentimiento”. Consultado al respecto, el perito aclaró: “No es que no se sienta culpable por algo que hizo”, y acentuó que dichos exámenes siguen un estricto protocolo formal.

Testigo que empezó mintiendo 
Al igual que en el primer juicio del mes de julio, anulado por la recusación al Tribunal por parte de la defensa de Aguirre, ayer también generó controversia la presencia del psiquiatra Oscar Krimer (62), quien fue citado como testigo por los codefensores de la imputada.
Tras las formalidades, la fiscal Estela Salguero hizo notar que Krimer no dijo la verdad cuando la presidenta del Tribunal, Azucena García de González, le preguntó si tenía afinidad o amistad con alguno de los imputados, lo que fue negado por el psiquiatra.
“Solicito que se deje constancia que el testigo participó de movilizaciones a favor de la absolución de Victoria Aguirre y existen fotos donde se lo observa manifestando con pancartas frente al Superior Tribunal de Justicia”, indicó Salguero.
Por su parte, el defensor de Lovera, Martín Moreira, reparó en que “Krimer llegó como testigo, pero arrancó dando una pericia sobre la personalidad de la acusada”.
También recordó que durante la instrucción “el ex defensor de Aguirre, Roberto Bondar, hizo intervenir a Krimer sin autorización de la jueza Alba Kunzmann, por lo que la magistrada ordenó que se suspenda el procedimiento y ordenó la realización de una pericia psiquiátrica por parte de profesionales del Poder Judicial, a lo que Aguirre se negó”.
“Por eso me opongo a una pericia enmascarada en una testimonial”, remarcó el letrado.
En consecuencia, el Tribunal se retiró a debatir respecto a la viabilidad o no de la declaración de Krimer, pero a su regreso los propios codefensores de Aguirre desistieron de su testigo. Así, clausurada la recepción de las pruebas, hoy será el turno de los alegatos y la sentencia, a partir de las 10, en el SUM de la Unidad Regional II de esta localidad.

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Categorías: Noticias Policiales

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