Avalando el reclamo de la querella, la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Posadas revocó la excarcelación del acusado de golpear, lesionar y dejar en estado de cuadriplejía a su ex pareja Yenifer Guayaré (25).
En consecuencia, en la noche del jueves, personal de la Unidad Regional II de Policía procedió a la detención de Javier Orlando Batista (36), quien quedó alojado en la Seccional Primera de esta localidad.
El acusado es propietario de un conocido gimnasio obereño, donde se hallaba al momento de ser recapturado. Fuentes del caso precisaron que no ofreció resistencia.
Batista estaba libre desde el 30 de marzo pasado, cuando el titular del Juzgado de Instrucción Dos, Horacio Alarcón, dictó el auto de soltura. Además, dispuso la prohibición de acercamiento y ordenó la entrega del botón antipánico para la víctima.
Luego, la abogada Karina Parfinjuk, quien representa los intereses de Guayaré, apeló ante la Cámara, frente a la que consideró que faltaban producirse pruebas sustanciales para el expediente, lo que esta semana fue corroborado por el alto cuerpo.
“Desde un primer momento planteamos que existen cuestiones técnicas pendientes. Todavía ni siquiera se incorporó la historia clínica del Madariaga ni la declaración del doctor Valderrama, que es quien la operó, como tampoco la lista de invitados a la fiesta (donde sucedió el hecho) para citar a los posibles testigos”, indicó la querellante.
En tanto, mencionó que la defensa del acusado se apoya en una supuesta condición preexistente que tenía la víctima, quien fue analizada por peritos que no son traumatólogos.
“Consideramos que la lesión obedeció al traumatismo, no a la condición preexistente y eso lo puede corroborar un especialista. Del expediente se desprende que una simple caída no pudo haber generado semejante lesión”, agregó.
Asimismo, consideró que “estando en libertad, el acusado también generaba presión en los posibles testigos”.

Ataque brutal

El 10 de abril pasado, El Territorio publicó la primera entrevista que brindó la víctima. “Estoy con mucho miedo y con mucha impotencia, porque mientras que yo no me puedo mover, la persona que me atacó está en libertad como si nada. Me parece todo demasiado injusto”, dijo entonces.
En el año que duró la relación, incluido un mes de convivencia, la mujer vivió algunas situaciones que presagiaron la tragedia.
“Tenía arranques violentos. Me tiró el celular y tenía actitudes de amenazar, me celaba y controlaba muchísimo. Me alejó de todas mis amigas, porque para él eran todas trolas. Yo no supe ver eso a tiempo”, reconoció apenada.
El expediente está caratulado como lesiones gravísimas calificadas por violencia de género.
El hecho se produjo en la madrugada del 15 de diciembre pasado, en la vereda del Club Cooperativa de esta localidad, donde la pareja concurrió a una cena de fin de año organizada por la empresa donde trabaja el padrastro del denunciado.
Guayaré precisó que, en los momentos previos, discutieron por un ataque de celos del hombre. Una vez afuera del salón, él la tomó de los cabellos y la tiró al piso con violencia, tanto que perdió el conocimiento por varios minutos.
El imputado no llamó una ambulancia y trasladó a la víctima hasta el hospital Samic en un auto particular. Luego, le dijo al médico de guardia que su pareja estaba borracha, no avisó a la familia y se fue del lugar.
“Hoy apenas puedo mover un poco el brazo derecho. El resto nada”, lamentó.
Sufrió un severo traumatismo de cráneo y doble fractura cervical que requirió una intervención quirúrgica para implantar una prótesis. Actualmente está postrada y requiere asistencia de terceros las 24 horas.

 

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Territoriodigital. Foto: Luciano Ferreyra


Categorías: Noticias Policiales

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