El 3 de Mayo se conmemoró el “Día mundial de la libertad de prensa”, creado a instancias de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), con motivo de la declaración de Windhoek (Namibia-Africa) para el “Fomento de una prensa africana independiente y pluralista”. La resolución reconoció que este tipo de prensa es un componente esencial en toda sociedad democrática. El 20 de diciembre de 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció, por recomendación del Consejo Económico y Social, el 3 de mayo como Día Mundial de la Libertad de Prensa. (decisión 48/432).
    ¿El objetivo?: reafirmar el derecho de los periodistas a informar en libertad y sin temores a represalias, mientras que por otro lado se busca valorar el derecho de la población a acceder sin censuras a la información”
    “La libertad de prensa, también implica responsabilidades sociales, pues aunque el periodista o los medios son libres para informar, están obligados a hacerlo con transparencia, veracidad y conciencia del poder que tienen. Si no lo hacen así, están obligados a rectificar toda noticia o información que haya faltado a estos principios”.
    “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión, este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de recibir informaciones y opiniones y el de difundirlas, sin limitación de fronteras por cualquier medio de expresión”
    Al hablar de libertad de prensa nos estamos refiriendo a la libertad de opinión y más concretamente, a que los periodistas y medios de comunicación puedan expresase con libertad. Cierto es que todo lo que obliguen las disposiciones en grandes sectores del mundo actual en relación con el cumplimiento de la ética. (La ética (del lat. ethicus, y este del griego ethikós; la forma f., del lat. tardío ethica, y este del gr. ethik?) es la rama de la filosofía que estudia lo correcto o equivocado del comportamiento humano. Además, tiene como centro de atención las acciones humanas y aquellos aspectos de las mismas que se relacionan con el bien, la virtud, el deber, la felicidad y la vida realizada. El estudio de la ética se remonta a los orígenes mismos de la filosofía en la Antigua Grecia, y su desarrollo histórico ha sido amplio y variado. (Wikipedia)
   Como se advierte no es harina de otro costal ya que lo que exige transparencia y plena conciencia en el ejercicio profesional puede ser tomado como letra de antigua lectura, y, en definitiva, es materia de polémica ya que se pretende amoldarla a situaciones y conveniencias de grupo o individuales, si bien una mosca no hace verano, el mundo está deseoso de que la libertad de prensa deje de ser prostituida y pase a ser transparente.
   No vamos a caer en la ingenuidad de afirmar que los argentinos gozamos enteramente de una libertad de prensa, cuando ni siquiera los habitantes de los países del primer mundo lo están, sí, estamos abarrotados de noticias que concuerdan en un común denominador, sin embargo a pesar de las gruesas fallas que soportamos en esta materia, podemos afirmar que en comparación con otros países de Latinoamérica, los periodistas argentinos nos desenvolvemos con cierta tranquilidad al menos en lo que hace al peligro físico se refiere
  “En 2004, uno de los lugares más peligrosos para ejercer el periodismo fue Colombia. De 38 casos de amenazas contra periodistas reportados en todo el país el año pasado, 8 fueron en Cúcuta. Estos ataques llevaron a varios comunicadores al exilio y la situación se hizo aún más visible el 11 de enero de 2005 con el asesinato del periodista radial Julio Palacios, creando un clima de zozobra entre los comunicadores. En años anteriores, ya la prensa había sufrido varios atentados. En 2002 un carro bomba estalló frente a la emisora RCN y otra bomba fue desactivada frente al diario La Opinión y en 2003 tres periodistas fueron secuestrados por las Farc”
   Tiempo difícil que sabe acallar todo tipo de euforia y que no tiene cortapisas en mostrarnos que lo que tal vez ingenuamente creíamos no era tal. “
   “La Casa Blanca y el Fauno de Barberini. A quienes observamos el deterioro de la libertad de prensa en Estados Unidos, nos da miedo incluso parpadear, porque se arriesga uno perderse el incesante torpedeo gubernamental que castiga la ética y el prestigio de los medios influyentes del mundo (Javier Sierra)
   Recalando en el aeropuerto de la muy ilustre ciudad de los Buenos Aires, comenzamos a indagar en lo referente a la libertad de prensa y qué mejor que asirnos a una cartilla documento producida por ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas) en 2006, sí, la misma ADEPA que advirtió sobre “la falta total de diálogo” entre el gobierno y ADEPA “la sordera oficial ha sido absoluta y ese silencio ha imposibilitado que los funcionarios con responsabilidad en materia de medios de comunicación conozcan la posición de esta entidad sobre cuestiones críticas que hacen al pleno ejercicio de la libertad de prensa. En ese documento oficial se colocaba a ADEPA como parcializada a favor de los grandes diarios y se mencionaba el interés del gobierno por distribuir mejor la publicidad oficial de modo que se trate con un pie de igualdad a los grandes como a los pequeños editores.
    La posición al respecto de ADEPA no se hizo esperar “Particularmente la crítica situación de los pequeños editores que con esfuerzos mantienen sus publicaciones a lo largo y a lo ancho del país y que son los que tienen mayor dificultad para hacer oír su voz “ y fue más allá  “En cuanto a la publicidad oficial, ADEPA siempre ha declarado que la misma debe ser distribuida con criterio de objetividad que deje de lado premios y castigos inaceptables en un sistema republicano de gobierno. ADEPA ha reclamado desde siempre, evitar todo tipo de discriminación, ya sea por color político o por la envergadura económica del medio de prensa. Un criterio razonable debe orientarse a universalizar la información de carácter público. Como los son todos los actos del gobierno, a fin de asegurar su conocimiento por parte de la población, por cuanto informarse es un derecho constitucional del pueblo”
   No queremos dudar de la buena fe de unos y otros, sobre todo en cuanto a las realizadas por ADEPA, sabemos con crudeza y realismo que esas equilibradas afirmaciones son, por el momento un hermoso canto de sirena y suenan a utópicas.
   Máxime si seguimos leyendo “Suponer otra cosa (en referencia al criterio de objetividad expuesto) puede llegar a ser malicioso. Si algún político o gobernante desnaturalizara su quehacer, asignando arbitrariamente la publicidad oficial para favorecer a los amigos o perjudicar a los menos complacientes, se trataría de una desviación que debería ser corregida” (ADEPA)
    Y si hemos sacado a relucir una de las tantas caras que traban la libertad de prensa a diario, es porque tal vez sea la principal causa por la que se fuga la transparencia, se acobarda la ética, se dispara la veracidad y se llega a hacer tripas la conciencia.
    Por ello éste 3 de mayo, Día Mundial de la libertad de Prensa, permítasenos esperar que habiéndose superado los peligros físicos que se corren en otras latitudes, se comience a preservar el otro gran peligro que desvela a la prensa argentina que es el de olvidar que “todos los diarios son igualmente grandes aunque los editen empresas de distinto poderío económico, porque todos los diarios se engrandecen en el servicio que prestan a las comunidades en que circulan” (ADEPA).
    “Se ignora la misión social e institucional de la prensa, reconocida en todas la legislaciones del mundo, y, en nuestro caso por el propio Congreso de la Nación… No se trata de un privilegio sino del reconocimiento a una función que merece ser apoyada porque forma parte del entramado institucional. La prensa ilustra al ciudadano sobre los actos de gobierno y los gobernantes sobre la opinión de los ciudadanos, en una retro comunicación cotidiana que sostiene el buen funcionamiento de las instituciones de la República. Es sabido que en los países con sistemas de comunicación degradados o directamente inexistentes, los cambios políticos son necesariamente convulsivos porque no se permiten –por decirlo así- las rectificaciones de todos los días, aquellas que la prensa posibilita con su prédica constante e ilustrativa
   El día en que se comprenda todo esto, estamos convencidos de que la libertad de prensa será una realidad. Los medios de comunicación podrá expresar “libremente sus pensamientos y emitir sin cortapisas las noticias que elaboran” y a la vez los periodistas y los medios estarán obligados a hacerlo con “transparencia, veracidad y conciencia del poder que tienen” Que todo esto despierte las conciencias de quienes aún permanecen dormidos.
   Lo anterior ha sido conceptos elaborados en nuestra nota editorial del 28 de abril de 2006 que merecen ser tenidos en cuenta. Hoy la prensa en lo que hace a expresarse libremente no está corriendo riesgo formal, sí, entendemos que no puede cumplir acabadamente con su función, mal que se advierte y mucho en el orden nacional con el “enancamiento” de la política sobre el espectro periodístico y televisivo lo que obliga al que busca información a recurrir a dos o tres fuentes para lograr su análisis personal sobre el tema o caso que aparezca como noticia y eso exacerba  aún más las pasiones y puede provocar la profundización de la “grieta» socio política que se contrapone al propósito de unión nacional que suele ser caballito de batalla de la grey política.
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Categorías: Columnas de Opinión

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