El entrerriano Fernando Darío Martínez (26) fue condenado a 15 años de prisión por asesinar de un balazo en la frente a su cuñada Ramona Gladys Rivero (21) en medio de una fuerte discusión familiar generada en una calle interna del barrio Villa Blanquita de esta ciudad.
La sentencia se conoció a primera hora de la tarde de ayer, en la sede el Tribunal Penal Uno, donde se ventiló el debate oral que evaluó la conducta del ahora condenado, que luego del crimen perpetrado el 19 de septiembre de 2015 estuvo casi tres meses prófugo y sobre su espalda pesaba un pedido de captura internacional.
El debate estuvo marcado por el testimonio de siete testigos, algunos de ellos presenciaron el ataque pero llamativamente recordaban poco y nada de lo que pasó ese día, por lo que en varios tramos tuvieron que refrescarles la memoria leyendo extractos de sus declaraciones en la etapa de instrucción que llevó adelante la jueza de instrucción Alba Kunzmann de Gauchat.
El abogado defensor de Martínez, Sidonio Domansky, intentó en su alegato atenuar las culpas de su cliente pero las pruebas exhibidas en el debate fueron contundentes. Incluso su pareja -hermana de la víctima- relató con detalles lo sucedido esa noche en que el acusado extrajo el arma de entre su ropa y disparó.

Testigo clave
En el debate quedó claro que la hermana de la chica asesinada jugó un papel clave en la búsqueda y captura de Martínez, ya que en ese momento ambos se escaparon juntos y ella a las pocas semanas regresó a su casa en Oberá haciéndole creer que estaba dispuesta a continuar la relación, aunque al mismo tiempo otros familiares la convencieron de que colabore con las autoridades y así lo hizo.
Por ella los investigadores supieron el momento en que el por entonces sospechoso iba a pisar suelo obereño y lo detuvieron en la terminal, en diciembre del año pasado. La fiscal pidió para el acusado una pena mas elevada al considerar el vínculo que tenía con la chica y la forma en que le dio muerte, demás del tiempo que estuvo en la clandestinidad.
Finalmente, el triunvirato de jueces integrado por Lilia Avendaño (presidente), Francisco Aguirre y José Pablo Rivero falló distinto. Le dieron 15 años de cárcel, por lo que seguirá ocupando una celda de la Unidad Penal II.
Embarazada

Durante el debate se confirmó lo que los testigos declarantes contaron durante la etapa de instrucción: Ramona Rivero estaba embarazada cuando fue ultimada por Martínez a 100 metros de la pieza de alquiler donde vivía, sobre la calle Balcarce de esta ciudad. El homicidio ocurrió en el marco de una pelea que tuvo el encartado con otro hombre vinculado a la víctima. Fue subiendo de tono hasta que el condenado extrajo el arma y disparó, impactando el balazo en el rostro de la joven.
Desde ese momento la Policía trató de ubicar infructuosamente al acusado porque se había dado a la fuga con destino a Jardín América, donde estaba domiciliado.
Tres meses pasaron del hecho y asumiendo que la búsqueda había cesado Martínez volvió a Oberá para visitar a quien era su novia y así fue detenido bajo la acusación de homicidio calificado, delito por el cual fue finalmente condenado.

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Categorías: Noticias Policiales

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