Educar una ciencia y divulgar una ciencia son objetivos tan distantes uno de otro como el lenguaje en que se expresan. “Hoy hace calor” diríamos en términos de divulgación, sin embargo, si intentamos educar científicamente a nuestro interlocutor, deberíamos decir: “Mi hipotálamo detecta un elevado caudal de radiación calorífica del medio ambiente que se acumula en forma de energía en mi sistema corporal”.
Naturalmente se trata de un chiste, muy habitual en la universidad, pero gráfica cabalmente las diferencias: divulgar es transmitir sensaciones, para educar debemos racionalizar la sensación y describirla en forma objetiva.
La tarea de divulgación se puede realizar brevemente en una comunicación informal, pero la educación científica requiere de una prolongada tarea sistémica con estudios analíticos y sintéticos de la disciplina. No es con talleres de “cómo hacer pronósticos”, ni poniendo las alertas de tormentas en manos de cualquier ciudadano común como vamos a mejorar nuestro conocimiento de un clima cada vez más complejo. Todos conocemos la tendencia de algunos comunicadores por denunciar tornados y hasta ciclones, en una provincia poco proclive a tenerlos. Es un aspecto que los políticos suelen descuidar al considerar sistemas de alerta: la percepción de la población.
El mensaje de alerta por sí mismo no estimula una respuesta acorde e inmediata de las personas. No se trata solo del contenido y la claridad del mensaje, sino de la credibilidad del que la emite.
La reiteración de alertas de tornado y de ciclones que nunca ocurren nos aleja de la ciencia y nos acerca a la parábola del pastorcito mentiroso. Mike Davison, hoy director de los Centros de Predicción del Tiempo de los Estados Unidos, a quien conocí cuando era un prestigioso investigador y yo era docente de Modelos de Simulación del clima en la UBA, me dijo una vez que en su país “nadie ponía atención a los alertas tempranos de tornados”, ante mi asombro me aclaró: “Sucede que por regla general la población tiene asegurados sus bienes y sus casas contra estos fenómenos, y todos tienen algún refugio cercano o en el sótano de su casa, así que continúan con sus tareas habituales hasta que la nube de tornados se visualiza a la distancia, o la pantalla de la TV se vuelve blanca (síntoma de inminente tornado), entonces tranquilamente apagan todo y se juntan en el refugio”. Nosotros en la Argentina queremos contar con un alerta temprana, que lo manejen personas no debidamente formadas en Ciencias de la Atmósfera y sin contar con refugios. Siempre terminamos poniendo el carro delante del caballo.

Lenta mejora con refrescada
Mientras un viejo y débil frente de onda larga se mantuvo oscilando sobre Misiones durante el reciente fin de semana, con lluvias débiles y aisladas el sábado y lloviznas ayer, un frente polar se aproximó por el SE a nuestra provincia con su carga de aire frío totalmente volcada sobre la costa atlántica.
Por detrás de estos elementos, un sistema de altas presiones ha estabilizado parcialmente las condiciones en el centro del país y habrá de iniciar una lenta mejora en Misiones, acompañada de un gradual descenso térmico.
Todavía tendremos un par de días nubosos e inestables más: hoy con lluvias vespertinas que irán disminuyendo hacia la noche, y mañana con lluvias débiles y lloviznas que finalizarán para el mediodía. Sólo se esperan entre 5 y 15 mm. más en la provincia.

Heladas el miércoles y el jueves
El martes a la tarde los vientos estarán en calma y con cielo parcialmente soleado. El descenso térmico se acelerará alcanzando marcas de un dígito para la medianoche. Y el miércoles amanecerá con 4º de mínima en la provincia, permitiendo la formación de heladas a nivel del suelo y bajo las plantas.
Las temperaturas máximas del miércoles sólo alcanzarán 17 y 18º para descender a 5 y 6º para la madrugada del jueves. Sólo en lo alto de las serranías pueden repetirse algunas heladas el jueves.
Luego el viento rotará al Este el jueves a la tarde, y tendremos cielos a pleno sol en toda la provincia, elevando las máximas a 21 y 22º, y así el último frío de este año se despedirá para comenzar a recibir una primavera que se espera más calurosa que lo normal.

Vuelve el calor el finde
El viernes el viento rotará al NE y seguirá soleado, la jornada comenzará con 9 y 10º de mínima, sin posibilidades de heladas, y alcanzará 25 y 26º de máxima a la tarde. Y el sábado, volveremos a alcanzar 30 y 31º de máxima en la provincia. La semana del 11 al 17 se perfila como lluviosa con totales entre 15 y 45 mm. en Misiones.

Por Alfredo Yaquinandi

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