arroyotapadoVecinos de Villa Kindgreen se manifestaron frente al edificio de la Municipalidad a 48 horas de la crecida. Varios sectores sufrieron apagones y se quedaron sin agua en Oberá.

Mientras las aguas vuelven a sus cauces y algunos evacuados retornan a sus hogares, desde varios sectores de la ciudad reclamaron por la asistencia oficial comprometida por organismos del Estado.
Hasta el momento, la comuna asistió con colchones y alimentos a unas 300 familias afectadas por el desborde de arroyos y anegamiento de casas y terrenos, al tiempo que se hizo cargo de la contención, vestimenta y alimento de medio centenar de personas evacuadas en el polideportivo Ian Barney.
De todas formas, por la magnitud de la catástrofe -que afectó a alrededor de 450 familias- aún quedan lugares sin cobertura y con el pasar de las horas se incrementa el malestar de los damnificados.

Luz y agua en apuros
Hubo además problemas durante toda la jornada de ayer por interrupciones en el suministro de energía eléctrica
Se registraron cortes de emergencia en Línea Las Américas por rotura de un elemento, afectando a los barrios El Chachí, Kleiven, Schuster, Barreyro 2, Judiciales y Villa Blanquita.
También por una falla de la Línea Pergamino, la Planta Potabilizadora de agua permaneció varias horas sin funcionamiento, lo que derivó en un corte total desde las 6 hasta entrada la tarde de ayer (ver aparte).
Personal de la Celo también trabajó en la reparación de la red en el arroyo de calle Alem, ya que parte del equipamiento fue arrastrado por la crecida durante la tormenta del martes.
En otros puntos, como San Miguel y Cien Hectáreas, se registraron varias horas sin servicio eléctrico por daños en las líneas rurales.
En cuanto a la asistencia, a primera hora de ayer un grupo de vecinas de Villa Kindgreen se manifestó frente al edificio de la Municipalidad.
Si bien en principio pretendieron entrevistarse con alguna autoridad, en mesa de entrada les indicaron que no se hallaba ningún funcionario del área social. “Pasaron más de 48 horas y todavía estamos esperando que nos ayuden, para colmo venimos y no nos atienden. Por todos lados dicen que están entregando mercadería y colchones, pero acá somos siete familias de inundados que no recibimos nada”, se quejó Elizabeth Silva.
Precisamente, el mismo barrio fue uno de los más afectados con la crecida del 1 de enero pasado donde falleció Raúl Parra (47), un vecino que lanzó al arroyo Mbotaby para salvar a un menor que era arrastrado por la corriente.

Solidaridad en marcha
Carlos Acuña, presidente de la comisión barrial, lamentó “la falta de previsión del municipio, que en once meses no hizo una sola obra para canalizar el agua y volvemos sufrir con la crecida. Nuestro barrio es una zona de desastre, con 80 familias afectadas, varias que perdieron todo”.
Sobre la falta de asistencia, el dirigente aseguró que una puntera del Ejecutivo estaría digitando la entrega y favoreciendo a sus propios allegados. “Es muy grave la manera en que juegan con la necesidad de la gente. Parece que siguen de campaña política y es una vergüenza. Pedimos que las autoridades provinciales o el intendente electo se hagan cargo de la entrega de mercadería”, agregó.
Los sectores más afectados por los desbordes de los arroyos Tuichá y Mbotaby fueron los barrios San Miguel, Cien Hectáreas, Sapucay, Tres Esquinas, Villa Martos, Tuichá, Kilómetro Cero, Villa Stemberg, Ecológico y Villa Gunther.
Ante la gravedad de las inclemencias climáticas, diversas instituciones, empresas y particulares organizaron colectas de elementos para donar a los damnificados. Tal el caso del Club de Leones, que acercó ropa, calzados, agua mineral, colchones, ropa de cama, alimentos, artículos de limpieza y elementos de higiene personal a los afectados de los barrios Tuichá y Villa Cristen.
Por otra parte, la comuna continúa con la limpieza de los cauces y bocas de los puentes que quedaron taponados por ramas y basura que arrastró la corriente. Asimismo, se habilitó media calzada sobre el viaducto de avenida José Ingenieros y Guayaba, que sufrió daños en su estructura.

Servicio rotativo por ramas en la toma del Bonito

Las complicaciones en los servicios de agua potable y energía eléctrica se potenciaron por las inclemencias climáticas.
La crecida del arroyo Bonito arrastró ramas y basura que afectaron la toma del acueducto de la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (Celo).
Por ello, fue necesario clausurar dicha toma para realizar tareas de limpieza y mantenimiento.
En tanto, como el aporte del arroyo Ramón resulta insuficiente para abastecer los requerimientos de la red, la prestataria dispuso de un cronograma de cortes rotativos en diferentes sectores de la ciudad.
“Dado que la cisterna no está completa, desde la institución se desestima que el servicio pueda normalizarse hasta el viernes (por hoy)”, informaron desde la cooperativa.

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