pilotosfabricadosLa iniciativa de Mirta Abreu posibilitó que 150 alumnos cuenten con sus pilotos para los días de lluvia en la Escuela 927 de Villa Stemberg, Oberá. La docente sueña con impulsar la idea a otras entidades.

Con ingenio y vocación de servicio, la docente Mirta Abreu diseñó una idea económica pero efectiva para proteger de la lluvia a sus alumnos con pilotos fabricados de sachets descartables.
De esta forma, logró conjugar el reciclado y el cuidado del medio ambiente con la realidad palpable de la comunidad de la Escuela 927 de Villa Stemberg, establecimiento que alberga a niños provenientes de hogares carenciados de la zona.
“Un día de lluvia me quedé mirando a los chicos que se iban bajo la lluvia y pensé ‘¿qué puedo hacer para que no se mojen ni se enfermen?’. Después me acordé de que en un viaje a Buenos Aires había visto unas capas plásticas e imaginé que se podrían fabricar con sachets. Así nació este proyecto, de la necesidad”, reconoció Abreu, directora de la Escuela 927.
Hoy, la fábrica “El sachecito” hizo posible que 150 alumnos del establecimiento cuenten con sus pilotos para los días de lluvia y su fundadora sueña con impulsar la idea a otras entidades del medio.
Al respecto, comentó que “la escuela tiene 220 alumnos, desde jardín de infantes a séptimo grado, por lo que primero queremos que cada chico tenga su pilotito. Más adelante queremos donar a otras escuelas humildes y colaborar con quienes necesitan”.
El proyecto comenzó a principios de año y la difusión se realizó por medios locales, promoviendo la recolección de sachets mediante urnas dispuestas en diferentes comercios del medio.
La única recomendación es lavar el envase para evitar contaminación y mal olor. Del resto se encargan las voluntarias de la institución.
“Los sachets se abren y quedan en cuadrados que se cosen como si fuera una tela común. No tiene mucho secreto. Con la práctica se van mejorando los modelos y salen pilotos muy lindos”, explicó la docente, al tiempo que reconoció que pretende patentar su idea.
Cada prenda insume un promedio de 30 sachets, cantidad que puede variar dependiendo del tamaño del alumno. Otro proyecto consiste en la fabricación de cartucheras con botellas plásticas descartables.
Moneda cero, conciencia 100 por ciento

La docente Abreu anticipó el inicio de la tercera campaña denominada ‘Moneda cero. Conciencia ciento por ciento’, que comenzará a mediados de este mes.
El proyecto se implementa mediante afiches, la difusión de un spot publicitario en medios locales y presencia con cartelería en los semáforos del centro, donde se congregan los menores que piden monedas.
La intención de la campaña es generar conciencia al respecto y trabajar en prevención.
La propia docente camina el centro y charla con los menores en situación de calle, instándolos a visitar el hogar e integrarse a las actividades que realizan.
“Si le das una moneda a un chico, le das una razón más para seguir en la calle”, reflexionó Abreu, quien también es la fundadora del Hogar Mercedita.

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