calorintensoHubo una época, cuando el sabio Moisés Bertoni investigaba el clima de nuestra región, en que el método por excelencia para pronosticar el tiempo era el método asociativo, esto es comparar la situación actual con situaciones anteriores (usualmente mediante el análisis de regresión lineal). Para ello dedicó 33 años de su vida a recopilar una tabla diaria de lluvias que luego volcó en su libro “Periodicidad de las lluvias en Misiones”. A pesar de la confiabilidad de que gozó este estudio durante casi un siglo, Bertoni tuvo la suficiente humildad para reconocer que “nada es infalible y menos el pronóstico del tiempo”. Y en el prólogo de su libro agregó: “causas accidentales pueden producir un retardo o una anticipación en las lluvias que juzgamos periódicas”, y aclaró que “llover en una región no quiere decir llover en ‘toda la región’, sino por lo menos en una parte cualquiera de ella”.
A mediados del siglo XX se hizo evidente el fenómeno de El Niño que sumó vientos del noroeste al estudio de las precipitaciones. Al despuntar el siglo XXI se agregó el calentamiento de Atlántico que vino a aportar más humedad y lluvias más frecuentes a la región.
Y más recientemente el fuerte calentamiento global obligó a la Antártida a romper su aislamiento y vientos polares comenzaron a recorrer el cono Sur sudamericano, llegando a Misiones en la alta atmósfera, generando lluvias torrenciales y frecuentes eventos de granizo. Es decir que ahora para pronosticar fenómenos meteorológicos, hay que analizar simultáneamente varios frentes para determinar cuándo y dónde el fenómeno habrá de ocurrir.
Descartado el método asociativo, y desacreditadas las estadísticas como mecanismo de proyección, debemos limitarnos a métodos de simulación digital del clima, con modelos digitales que utilizan fórmulas que expresan la física y dinámica del comportamiento atmosférico y son alimentados con datos satelitales. Pero no son modelos determinísticos, esto es, no “marcan” lluvia, ni buen tiempo, ni sugieren tormentas, sólo muestran diversos escenarios de tiempo posible, asignándole una probabilidad a cada uno. Algunos profesionales se limitan a pronosticar las diversas alternativas explicitando sus probabilidades. En épocas de tiempo muy variable, los escenarios son muchos y la probabilidad más alta no suele pasar del 30%. Por ello el manejo de las probabilidades debe quedar en manos del pronosticador y no de la población. Pero también es responsabilidad de la sociedad comprender, como decía Bertoni, que no hay pronósticos infalibles, y que puede haber retrasos, adelantos o llover en la casa del vecino y en no en la propia.

Lluvias torrenciales
Estas aclaraciones vienen a cuenta de un panorama bastante extraordinario que habrá de presentarse a desde fines de septiembre y durante octubre y que se caracterizará por lluvias frecuentes y abundantes que pueden dificultar las tareas agrícolas. Lluvias torrenciales en noviembre, acompañadas de inundaciones rápidas, que alternarán con períodos de aproximadamente una semana de sol intenso y temperaturas cercanas a los 40º. En este panorama de tiempo severo, el profesional del clima tiene que elegir la prevención aún a expensas de la exactitud. Es lo que pregonaba el ingeniero Carlos Cavoti, repatriado en 1967 por la Universidad de Buenos Aires luego de dirigir la puesta en órbita del satélite TIROS-1 (primer satélite meteorológico) en los Estados Unidos. Fue mi profesor y recuerdo su insistencia en privilegiar la prevención por sobre la exactitud en el pronóstico.

Calor intenso en el inicio primaveral
Entre hoy, con la despedida del invierno, y el inicio astronómico de la primavera previsto para el 23 de septiembre, tendremos una fuerte incursión de aire tropical, con vientos del Norte, que elevarán las temperaturas a marcas entre 37 y 39 para hoy, mañana y el miércoles, y con un leve descenso el jueves por aumento de la nubosidad y comienzo de la inestabilidad. Lo único primaveral del tiempo serán las mañanas que permanecerán templadas hasta el miércoles para tornarse levemente cálidas el jueves. La intensidad del sol será alta, más propia del verano, y soplará el viento Norte que se hará intenso a medida que comienza la inestabilidad el día jueves. Será un viento seco que hará descender la humedad relativa en forma marcada desde hoy, manteniéndose baja hasta la llegada de las lluvias entre la noche del jueves y el viernes.

Lluvias intensas desde el viernes
Entre la tarde y la noche del miércoles el cielo comenzará a cubrirse y el viento Norte soplará intenso por poco tiempo para tornarse leve el jueves ya con cielos cubiertos o muy nubosos. Habrá un adelanto de las lluvias el jueves, sólo una llovizna vespertina en zona Norte, y otra muy corta cerca de medianoche en el Sur. Pero las lluvias significativas se iniciarán el viernes a la madrugada y continuarán hasta la noche del domingo. Serán intensas, aunque no torrenciales, ya que precipitarán bastante menos que 50 milímetros por hora. Se espera un total de 60 a 90 milímetros en la semana, las más abundantes serán para la zona Norte, que incluso continuará lluviosa el lunes.
La mayor concentración será durante el fin de semana, manteniendo lluvias en toda su extensión. Habrá tormentas de variada intensidad, algunas fuertes. La prevención por posibles eventos de riesgo debe ser por igual del jueves al domingo, sin embargo, los fenómenos severos con posible granizo parecen tener lugar el sábado a la noche en zonas Centro y Norte, en tanto que el Sur tendrá un inicio fuertemente tormentoso el jueves a la noche, para luego presentar sólo descargas eléctricas el resto de la semana.

Por Alfredo Yaquinandi

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