Dos de las mayores pasiones argentinas -política y fútbol- están en la vidriera país en estos días y antes de ocuparnos de la política con motivo de las elecciones del próximo domingo, haremos solamente un párrafo de la otra pasión: el fútbol.
«En algún momento del hoy del ayer o del mañana, el hombre se ha preguntado, se pregunta y se preguntará cómo es posible que, corriendo tras una pelota, veintidós jugadores de fútbol lleguen a provocar exaltaciones tales como para que un país de cualquier continente entre en ebullición por un partido de fútbol y toque la gloria con las manos o llene su ojos de lágrimas, de acuerdo al resultado que haya logrado su equipo…»
Y mientras nos solazamos por la no interrupción de la vida democrática argentina desde 1983 y el pleno ejercicio cívico de la gente que lo hace posible, lamentamos profundamente que quienes tendrían que dar idea al electorado pautas precisas, de lo que se proponen hacer si son electos y, por otra parte y en otra esfera para que y porque se vota el domingo en estas elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) se ocupen más de descalificar al adversario político, creando a partir de su figura cuadros que bien podrían ser ocupados en una novela policial del mejor estilo o descalificaciones que van más allá de la actuación pública para invadir el fuero privado, trasformando su pasión por la política en intentar tirar al enemigo a las fieras como en los mejores momentos del circo romano.
Aclaremos que esto que hemos escrito no se refiere a nuestra Misiones que siempre se viene caracterizando por su cultura cívica, sino al orden nacional y como consecuencia -eso entendemos- de que en estas elecciones se juega un rol presidencial a ejercerse en corto plazo, algo que enerva para las urgencias y ansiedades políticas del momento.
No es justo que castiguemos solamente a los candidatos violentos sin ocuparnos de las actitudes mediáticas en que «consiguieron» perforar al entrevistado conociendo su subconsciente proclive a la «nota» que aun más es destacada si se complementa con cruces mordaces, subidos de tono y hasta violentos entre conspicuos candidatos.
Estos cruces podrían dejar perplejos a los argentinos de ayer, pero los de hoy estamos más que habituados a este tipo de duros enfrentamientos muy bien «fogoneados» por los medios que tuvieron la ¿virtud? -salvo honrosos casos- de exacerbar otro tipo de política, la confrontación agresiva, sacándole réditos a la desprolijidad dirigencial, con la pretensión de jinetear el carro del vedetismo profesional.
Y es entonces cuando nos ponemos a filosofar en la complejidad del ser humano y en la ductilidad de su carácter, así como su empeño en construir caminos inmarcesibles tratando de arribar al puerto al que se proponen llegar.
Más allá de todo esto y antes de caer al pozo subjetivo- negativo, incurriendo en otra falla democrática, nos asimos con celeridad a lo subjetivo-positivo.
La «fiesta» electoral del domingo -primaria de la jornada decisiva de octubre- debe ser esto, una fiesta, oportunidad en la que el ciudadano votante tiene de elegir con absoluta libertad al candidato o a los candidatos que merezcan su confianza y si bien es cierto que dado el carácter nacional de la elección serán cuatro las elecciones que efectuará con su voto : a presidente de la República; a Parlamentario del Mercosur Distrito Nacional, a diputados nacionales titulares y a Parlamentarios del Mercosur Distrito Regional.
De todo ello lo que más entusiasma al electorado y, por otra parte, de lo que tiene más conocimiento es elegir entre los precandidatos a presidente de la Nación y a diputados Nacionales, cierto que gran parte de los votantes conoce solamente a tres de los trece precandidatos. Ellos son: Daniel Scioli (Frente para la Victoria) Mauricio Macri (PRO), Ernesto Sanz (UCR), Elisa Carrió (Coalición Cívica), (conformando los tres últimos el Frente Opositor, Cambiemos); Sergio Massa/José Manuel de la Sota (Frente Renovador); Margarita Stolbizer (Frente Progresista); Adolfo Rodríguez Sáa (Compromiso Federal), Víctor de Genaro (Frente Popular); Jorge Altamira (Partido Obrero); Nicolás del Caño (Partido de los Trabajadores Socialistas); Alejandro Bodart (Alianza MST.Izquierda) y Manuela Castiñeira (Nuevo MAS)
Precandidatos a diputados Nacionales por Misiones: Maurice Closs (Frente Para la Victoria-/Renovador); Humberto Schiavoni (Propuesta Republicana); Héctor Bárbaro (Proyecto Agrario y Social); Federico Ramón Puerta (Frente Unidos); Norma Carísimo, (Socialismo FAP); Por el Radicalismo Misiones: Antonia Husulak, Hernán Damiani, Hugo Menéndez, Javier Mela.
Lo que más se desconoce en el electorado misionero es que funciones van a cumplir los parlamentarios del Mercosur: los parlamentarios electos integrarán la Asamblea Parlamentaria del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela y Bolivia)
Finalmente se elegirán 19 parlamentarios a nivel, nacional y uno por cada distrito.

Hiroshima
El 6 de agosto de 1945 a las 8,15 de la mañana un avión norteamericano arrojó sobre Hiroshima, populosa ciudad japonesa, una bomba atómica que liberó temperaturas de 300.000 grados y vientos de 1200 kilómetros por hora. Pero no fue la última: el 9 de agosto, tres días después, Nagasaki sufrió igual destino.
El objetivo era el de terminar con la Segunda Guerra, aunque también se terminó con miles de vidas: niños, ancianos, jóvenes, adultos, vegetales, animales…
Aún hoy quedan secuelas de esta horrenda historia, y aún siguen las pruebas nucleares en muchas regiones del planeta.
La recordación de esta fecha nefasta para la humanidad vino al caso debido a que la información da cuenta que el presidente norteamericano, Barack Obama advirtió al Congreso de que si se rechaza en esa instancia el acuerdo nuclear con Irán significaría una guerra con Medio Oriente.
De tal gravedad es considerada por el presidente de Estados Unidos la situación en caso de que el Congreso vote una resolución de desaprobación del acuerdo nuclear la consecuencia sería un hecho que Irán se dote de un arma nuclear y tras ello la guerra.
En consecuencia si el Congreso desaprueba el acuerdo de carácter histórico y pacífico firmado entre Teherán y las grandes potencias el 14 de julio, el presidente se vería obligado a utilizar el veto.
La información nos eriza la piel y el pensamiento va más allá del hecho puntual para incursionar en un mundo donde la vida de las personas y su bienes terrenales está sujeta con alfileres, un mundo que ha estado privilegiando la proliferación y modernización de las armas trayendo como consecuencia odios de todo orden , mundo que cada día se ve acotado por la displicencia del hombre y su ansiedad de bienes materiales, aunque esta provisión se haga destruyendo impiadosamente lo natural y dando paso a extremismos angustiantes.
Grave contraste este del hombre dotado de inteligencia y don de gentes accionando contra sí mismo y su especie.
No, no hemos querido ser extremistas en nuestros conceptos pero entendemos que no podemos hacernos los distraídos y conformarnos con el opio del buen vivir y vaya si para meditarlo no es más que suficiente recordar el aniversario de la bomba de Hiroshima.

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Categorías: Columnas de Opinión

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