La Policía Científica analiza restos hallados debajo de las uñas del joven asesinado con su madre en Paraje Samambaya. Aguardan los resultados de las pruebas de balística.

Peritos de Criminalística de la Policía obtuvieron muestras que determinarían que Diego Kosaczuk (29) se resistió al asalto y se trenzó en lucha con los delincuentes que el jueves pasado irrumpieron en la chacra de Paraje Samambaya, municipio de Los Helechos, donde asesinaron al muchacho y a su madre, Lidia Bezus (69).
Según fuentes del caso, los investigadores hallaron restos debajo de las uñas de Kosaczuk que podría ser tejido humano, lo cual fue remitido al laboratorio de la Policía Científica en la ciudad de Posadas, donde los datos serán cotejados con el ADN de los tres detenidos hasta el momento.
También aguardan los resultados de las pericias balísticas sobre un revólver calibre 22 y un pistolón calibre 32 que fueron secuestrados en diferentes allanamientos con relación al doble homicidio.
En tanto, los sospechosos aportaron muestras para ser sometidas a la prueba de parafina que pretende dar con vestigios de pólvora en los sospechosos o su indumentaria.
La Justicia de Instrucción en turno aguarda los resultados de las pericias para citar a indagatoria a los tres sospechosos que tiene el caso, identificados como Jorge Miguel C. (26), Jorge P. (34) y Sergio Elías M. (26), alias “Chiru”. Todos están detenidos e incomunicados en diferentes dependencias de esta localidad.
En los allanamientos que derivaron en las detenciones, la Policía no dio con una gran suma de dinero, salvo 1.500 pesos, por lo que una de las hipótesis es que los delincuentes abandonaron la escena del crimen sin ningún botín.
En este punto se afianza la teoría de que las víctimas dieron pelea y se resistieron al robo. Al respecto, un alto vocero opinó que “por ahí se fueron sin la plata porque los superó la dimensión del hecho, con dos personas muertas. Capaz pensaron que sería un trámite y no fue así. Los dueños de casa se defendieron y eso les costó la vida”.
Asimismo, no es menor el dato que por lo menos dos de los detenidos son oriundos de la zona y conocían a doña Lidia y su hijo, al punto que uno de ellos habría sido contratado por Kosaczuk para lo ayude en el apeo del lote de pino que vendió hace pocas semanas.

Supuesta venganza
Tal como informó este diario, en la casa se halló un cuaderno en cuyo interior había poco más de diez mil pesos en efectivo; mientras que en la billetera del muchacho hallaron 800 pesos. Toda esa plata pasó desapercibida para los asesinos.
El hallazgo de dinero en la escena del crimen fue un aspecto que inquietó a los investigadores desde un primer momento. Ahora se sabe que hace un par de años Diego Kosaczuk fue testigo en una causa por robo de yerba en una chacra cercana, donde estuvo imputado Chiru, ahora detenido por el doble homicidio.
Por eso, según fuentes consultadas, tampoco se puede descartar que el episodio tenga un trasfondo de venganza, sobre todo porque los asesinos habrían actuado a cara descubierta siendo conocidos de las víctimas.
Al momento de su detención, Chiru se encontraba durmiendo en el departamento que alquilaba en Villa Marttos y trató de alcanzar el arma con la supuesta intención de resistirse al arresto.
“Manoteó el revólver, que estaba en una repisa, pero no pudo agarrarlo. Tal vez si lo hubiera tenido debajo de la almohada sería otra la historia”, reconocieron.
Recordaron que el mismo sujeto estuvo algunas horas demorado, en junio del año pasado, como sospechoso del cuádruple homicidio de la familia Knack, en Panambí. Justamente, en ese entonces se lo investigó por sus antecedentes penales.
Ahora, por la brutalidad exhibida por los asesinos, el caso generó una enorme conmoción en la zona Centro y muchos lo compararon con la masacre de Panambí.
Por otra parte, apenas notificados del hecho en Samambaya, la jefatura de la Unidad Regional II organizó un equipo con personal de diferentes dependencias para dar con los responsables. El trabajo fue intenso y profesional, por lo que a las 48 horas los tres sospechosos estaban tras las rejas.
En consecuencia, según la Policía el doble homicidio está prácticamente resuelto, aunque para ello aguardan con expectativas los resultados de las pericias citadas.
El cuerpo de Kosaczuk fue hallado en la escalera de acceso a la casa y presentaba dos disparos de arma de fuego, uno en el pectoral izquierdo y otro a la altura del ojo derecho. Su madre fue encontrada en su habitación con dos disparos en la cara y hundimiento de cráneo por el golpe sufrido. Las víctimas habrían sido ultimadas con un revólver calibre 22.
Zona caliente
El doble homicidio ocurrió a pocos kilómetros de Colonia Yapeyú, municipio de Guaraní, donde a mediados de junio un grupo de delincuentes asaltó a la familia Sokalski haciéndose pasar por inspectores de la Afip.
El miércoles pasado, en tanto, desconocidos irrumpieron en la propiedad de un conocido empresario yerbatero de Guaraní vestidos como policías. Los desconocidos llegaron en un automóvil particular y portaban armas. En ese momento el empresario no se encontraba y los falsos uniformados se retiraron del lugar.
Consultado al respecto, el comisario mayor Juan Gómez, segundo jefe a cargo de la Unidad Regional II, subrayó que “ante la menor duda, los vecinos tienen que comunicarse a la comisaría más cercana e informar, más si los sospechosos llegan vestidos de policías”. (Territoriodigital)

Artículo visitado 228 veces, 1 visitas hoy


Categorías: Noticias Policiales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top