Seis emprendedores que forman parte de Oberá Emprende concretaron un proyecto que venían construyendo desde hace un año, abrir un local propio para exhibir y comercializar sus productos artesanales. El espacio funciona en la Galería Amelia, en pleno centro de la ciudad, y reúne una variedad de creaciones elaboradas por sus propios integrantes.
La iniciativa nació del encuentro entre emprendedores que compartían el mismo objetivo, contar con un lugar estable donde mostrar sus trabajos, más allá de las ferias y los espacios de venta temporales. A partir del vínculo generado dentro del programa, comenzaron a organizarse, intercambiar ideas y sumar esfuerzos hasta hacer realidad el proyecto.
“Llegó el día de la inauguración de un local de seis emprendedores. El sueño era tener un local propio donde poder exhibir todos los días nuestros trabajos artesanales, que nosotros mismos creamos, con nuestros diseños y nuestro trabajo”, expresó Miriam Almirón Da Silva Fernández, una de las integrantes del grupo.
El local ofrece una amplia variedad de productos, entre ellos vasos térmicos artesanales, trabajos en crochet, bikinis tejidas, almohadones, cuadros pintados a mano, mates, portatermos, manteles, bolsos, accesorios de vestir y juguetes de madera. También se pueden encontrar piezas elaboradas con materiales como cuero, aserrín y limpiapipas, con propuestas y diseños propios de cada emprendedor.
La apertura representa una apuesta al trabajo colectivo en un contexto económico complejo, en el que sostener un emprendimiento individual implica numerosos desafíos. Compartir los gastos de alquiler, los impuestos y las responsabilidades permite distribuir el esfuerzo y contar con un espacio de venta permanente.
“Es más fácil en esta época, que está bastante difícil, poder emprender entre los seis. Lograr esto fue gracias a que nos juntamos”, señaló Miriam, quien también destacó la importancia que tiene esta actividad para su economía familiar.
Por su parte, Julio, otro de los integrantes, remarcó que la unión requiere compromiso de todos los participantes, “solo está complicado, pero también implica un compromiso de todos de subirse al barco, remar y no bajarse”, sostuvo.
Con la apertura en Galería Amelia, los seis emprendedores comienzan una nueva etapa con el desafío de sostener el espacio, dar a conocer sus creaciones y consolidar una alternativa comercial basada en la producción local, el diseño propio y el trabajo en equipo.

