En la antesala del Día de las Bibliotecas Populares, 45 instituciones de distintos puntos de la provincia recibieron vouchers para adquirir nuevos títulos, mientras que otras 15 accedieron a aportes económicos. El programa lleva 16 años de continuidad y pone el foco en sostener espacios que siguen siendo puntos de acceso a la lectura, la cultura y el conocimiento.
Las bibliotecas populares mantienen un papel central en numerosas comunidades misioneras, especialmente en aquellas localidades donde estos espacios funcionan como uno de los principales lugares de acceso gratuito a libros, actividades culturales y propuestas educativas.
En ese marco, 45 bibliotecas de Misiones recibieron vouchers que les permitirán seleccionar y adquirir nuevos ejemplares de acuerdo con los intereses y necesidades de sus propios usuarios. A su vez, otras 15 instituciones recibieron aportes económicos mediante cheques.
La entrega se realizó este martes en Posadas, en la antesala del Día de las Bibliotecas Populares, que se conmemora cada 23 de septiembre. El programa provincial de acompañamiento a estas instituciones lleva 16 años y apunta, entre otros aspectos, a contribuir con la renovación de sus colecciones.
Uno de los aspectos destacados por las representantes del sector fue precisamente la posibilidad de que cada biblioteca pueda decidir qué libros incorporar. De esta manera, los nuevos ejemplares pueden responder a las demandas concretas de niños, jóvenes y adultos que concurren habitualmente a cada institución.
“Con el voucher, cada biblioteca puede ir y elegir los libros que necesitan sus usuarios”, explicó Elsa Tañski, presidenta de la Federación Misionera de Bibliotecas Populares y delegada de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP).
Mucho más que lugares donde se guardan libros
Las bibliotecas populares son asociaciones civiles sostenidas por sus propias comunidades y cumplen una función que excede el préstamo de libros. En muchas localidades también ofrecen cursos, talleres, capacitaciones, concursos literarios, encuentros y actividades artísticas.
Su presencia adquiere particular importancia en localidades pequeñas y barrios donde no siempre existen otras alternativas de acceso a material bibliográfico y propuestas culturales.
“Los libros nos construyen por dentro”, expresó durante el encuentro el gobernador Hugo Passalacqua, quien también destacó el trabajo cotidiano de las personas que mantienen abiertas las bibliotecas y acercan los libros a sus comunidades.
La referente de las bibliotecas populares señaló, además, que el funcionamiento de estas instituciones se sostiene a partir de una articulación entre los aportes públicos y el trabajo de las asociaciones civiles, socios, voluntarios y colaboradores.
En ese sentido, Tañski destacó que en Misiones las bibliotecas populares continúan funcionando mientras en otras jurisdicciones algunas instituciones similares han debido cerrar. También señaló que existen bibliotecas que todavía deben completar trámites de regularización para poder acceder a determinados programas y aportes.
Renovar los estantes para mantener vivo el vínculo con la lectura
La actualización de las colecciones constituye uno de los principales desafíos para las bibliotecas. Los nuevos títulos permiten acompañar los cambios en los intereses de los lectores y mantener disponibles materiales vinculados con la literatura, la educación, las ciencias, la historia y distintas áreas del conocimiento.
Iris Gómez, delegada gubernamental ante la CONABIP, destacó en ese sentido la importancia de contar con los vouchers para renovar las colecciones y mejorar los servicios que las bibliotecas ofrecen a sus comunidades.
Además, se anticipó que se trabajará junto a la Federación Misionera de Bibliotecas Populares para acompañar a aquellas instituciones que necesitan completar documentación y regularizar su situación, con el objetivo de que puedan incorporarse a futuros programas de apoyo.
Una tradición que lleva más de 150 años
El Día de las Bibliotecas Populares se celebra cada 23 de septiembre, en conmemoración de la sanción, en 1870, de la Ley N.º 419, impulsada durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento. Aquella norma creó la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares, antecedente de la actual CONABIP.
La idea original otorgaba a las propias comunidades un papel fundamental en la creación y sostenimiento de estos espacios.
Más de un siglo y medio después, las bibliotecas populares continúan cumpliendo esa función comunitaria. En Misiones, el acompañamiento provincial que se mantiene desde hace 16 años busca contribuir a que esos espacios puedan seguir incorporando libros y desarrollando actividades.
Más allá de los aportes recibidos en esta oportunidad, el desafío cotidiano continúa siendo el mismo: que los libros lleguen a más lectores y que las bibliotecas sigan siendo espacios abiertos de encuentro, aprendizaje y acceso a la cultura.

