El organismo advirtió sobre un creciente malestar entre los usuarios del transporte público urbano de pasajeros y solicitó al municipio medidas inmediatas ante la reducción de recorridos, la baja de frecuencias y la falta de coordinación con los horarios escolares.
La Defensoría del Pueblo de Oberá solicitó a la Intendencia una intervención urgente para atender los problemas que, según señaló, presenta el servicio de transporte público urbano de pasajeros en la ciudad.
A través de una gacetilla de prensa, el organismo expuso su preocupación por el “creciente y generalizado descontento social” vinculado al funcionamiento del sistema y reclamó la adopción de medidas inmediatas para paliar la situación actual, mientras se avanzan en soluciones de mediano y largo plazo.
Según indicó la Defensoría, las deficiencias del servicio impactan principalmente en trabajadores en relación de dependencia, sectores vulnerables y vecinos que residen en zonas alejadas del centro obereño. También advirtió sobre las dificultades que atraviesan niños, niñas y adolescentes que necesitan del transporte público para asistir a los establecimientos educativos.
Entre los reclamos más recurrentes, el organismo mencionó la reducción de recorridos en distintas líneas, la disminución de frecuencias y la desaparición de servicios incluso en horarios de mayor demanda. A esto sumó la falta de una adecuada coordinación con los horarios escolares.
La Defensoría del Pueblo también cuestionó que las modificaciones en el servicio se implementen de manera intempestiva y sin información previa suficiente para los usuarios, lo que dificulta la posibilidad de reorganizar traslados o buscar alternativas.
En ese marco, pidió que el municipio dé respuesta a los reclamos de los usuarios “con la misma celeridad” con la que, según expresó, atiende los planteos de la empresa adjudicataria del servicio.

