
El hombre denunció ante la comisaría local que ingresaron a su vivienda y sustrajeron los elementos mencionados.
De inmediato los uniformados comenzaron con las tareas tendientes a esclarecer el ilícito y en ese contexto, establecieron que los elementos fueron comercializados en la zona.
Fue así que siguiendo esa línea, ubicaron a los adquirentes; el teléfono celular se hallaba en poder de una mujer domiciliada en el mismo barrio, en tanto que el cilindro de gas fue adquirido por un hombre, también de la zona.
Ambos hicieron entrega voluntariamente de los elementos y los efectivos continúan trabajando para dar con el autor del hecho, quién ya está identificado.
