Una semana mezclada entre aumentos de combustibles, luz y servicios, mas fotocopias de cuadernos en donde según se dicen se anotaban las coimas provenientes de la corrupción de la obra pública. Ex funcionarios presos, empresarios arrepentidos y puestos en libertad como testigos. Cuadernos originales que no aparecen. Y en medio de todo esto, el Senado no aprobó la despenalización del aborto. En todo hubo mucho ruido y muchas opiniones encontradas.
En torno a la despenalización de aborto, queda claro que la mayoría de los senadores votaron pensando electoralmente, teniendo en cuenta que el próximo año hay elecciones generales, y las opiniones en cada una de las provincias son diferentes. Por ejemplo, se escuchó al senador misionero Maurice Closs, señalar que este no era el momento para aprobar la ley, a la cual además ponía reparos en varios puntos; agregando que en la provincia de Misiones la mayoría estaba en contra de la despenalización del aborto, y bienvenido sea que se gobierne y legisle escuchando lo que opinan las mayorías. Por otro lado, Closs reconoció que es algo que se viene a futuro.
El debate sigue abierto y permitió que la gente -y en particular los jóvenes- se informen sobre esta cuestión, en donde además de la cantidad de abortos clandestinos que se practican anualmente, se dieron a conocer la cantidad de mujeres, en particular de bajos recursos, que mueren por practicarlos sin asistencia médica. Y otro dato importante: la cantidad de embarazos adolescentes en donde el estado debe hacerse presente.
Lo bueno es que el debate no dividió a la sociedad en kirchneristas y anti kirchneristas, y se mantuvo el eje de la discusión a favor y en contra de la despenalización, más allá de las pertenencias políticas partidarias. Esto mostró que en un tema crucial que involucra a la sociedad, la política no dividió, no hizo uso de la grieta y estuvo a la altura de las circunstancias, y así debería seguir siéndolo, dejando los intereses mezquinos.
En toda esta cuestión también se pudo observar el poder movilizarte que tiene la Iglesia y los diferentes credos, quienes salieron a militar fuertemente en contra de la legalización del aborto, y que de alguna manera influyeron políticamente. Y el poder sabe que no es fácil enfrentarse al poder eclesiástico, y que ello siempre tiene sus costos, en particular en estos tiempos en donde la iglesia viene poniendo reparos sobre la política económica, los ajustes, la falta de trabajo y el aumento de la pobreza en la Argentina.
En el tema de las coimas, que surge de las fotocopias de cuadernos que no aparecen -que es el delito que se está investigando- se entiende que para que exista la comisión del delito se necesitan dos actores: uno el que da y el otro que recibe la coima. En este caso se deja en prisión a los que supuestamente recibieron la coima y se deja liberados a los empresarios que dieron el dinero, se los deja en libertad como testigos, cuando son actores y protagonistas del mismo delito. Esto es lo que deja la sospecha de que se trata de un circo armado políticamente, con la actuación estelar de parte del poder judicial.
Mesas y realidades
En la movida semana, se presentó la mesa de Cambiemos en Oberá, que coordinará las acciones políticas en torno a la cuestión electoral y la conformación de las listas de candidatos, además de enlace con la mesa provincial de Cambiemos; donde también se intentará tener participación en la conformación de las listas de candidatos, como así también en la distribución de cargos a ocupar.
Entre los integrantes de la mesa de Cambiemos, los principales oradores fueron Mario Bárbaro, presidente del comité de la UCR; el diputado Roberto Rocholl, quien confirmó que será candidato a intendente el próximo año, Ricardo Jaquet, dirigente de la UCR y ex candidato a diputado provincial, entre otros.
Para lograr el acuerdo, Bárbaro reconoció que cada sector tuvo que ceder posiciones y pensamientos antagónicos; y que tomando en cuenta los buenos resultados electorales obtenidos en las elecciones legislativas del año pasado quieren repetir esa experiencia con un trabajo en conjunto y no disperso.
Al parecer la dirigencia local del radicalismo hizo notar su disgusto en ser los convidados de piedra en las decisiones, cuando entienden que tienen una estructura política armada y que quedó demostrado quien es quien en la elección del Defensor del Pueblo, puesto que el candidato propuesto por el radicalismo, Roberto Silverstone, se ubicó por encima del candidato propuesto por el PRO; cuestión que no fue un hecho ni un dato menor. Los radicales saben que los necesitan, y que si ellos deciden hacer la plancha, las expectativas de Cambiemos para el 2019 se acotan considerablemente.
También en el plano local se dio otro hecho político importante vinculado a la gestión de gobierno, como lo fue la entrega de nuevos títulos de propiedad a los residentes del barrio de Cien Hectáreas, quienes desde hace varios años vienen esperando regularizar la tenencia de sus tierras y que se pudieron dar a partir de una decisión política del gobernador Hugo Passalacqua, en toda la provincia de Misiones y en Oberá, acompañando fuertemente esa decisión política el intendente Carlos Fernández.
En el acto de entrega de los 71 títulos estuvo presente el vicegobernador Oscar Herrera Ahuad, quien también ha tenido mucha participación en las cuestiones sociales, respondiendo a la premisa de estar cerca de la gente. Un vicegobernador que es conocido por su alta sensibilidad social y humildad, quien además se viene consolidando como candidato a gobernador para el próximo año electoral.
Por otro lado, la gestión del intendente Fernández logró un acuerdo de incremento salarial con los gremios que representan a los empleados municipales de un 5 por ciento al básico, con lo que el incremento salarial se ubica en un 21 por ciento, mientras el diálogo sigue abierto a futuras negociaciones.
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