Se encadenó frente al Juzgado por la tenencia de su bebé
El padre biológico del bebé cuya madre lo dio en adopción y luego se arrepintió decidió encadenarse ayer en el acceso al Juzgado de Familia, en reclamo por la tenencia de la criatura, que se encuentra al cuidado de una familia sustituta.
Cristian Peralta (39) y su esposa Laura Cabaña (25) arribaron temprano al lugar con la intención de entrevistarse con el juez que entiende en la causa, pero al obtener una respuesta negativa el hombre decidió encadenarse.
“El juez no nos recibe y estamos desesperados. Desde hace tres meses que no vemos a nuestro hijo, ni siquiera sabemos dónde está y somos los padres, tenemos derecho. Hoy me encadené yo, pero desde mañana (por hoy) también lo hará mi señora”, adelantó Peralta.
La mujer confirmó su intención acompañar a su marido en la medida de fuerza, al tiempo que se mostró abatida ante la imposibilidad de ver a su pequeño.
“Dentro de poco va cumplir un año y ni siquiera podemos verlo. Yo reconozco que cometí un error, el peor error de mi vida, pero somos los padres y queremos recuperar a nuestro bebé. Yo no recibí plata, no sé si a la abogada le dieron, pero a mí sólo me pagaron el parto y algo de mercadería”, aseguró con relación a las sospechas del juez.
Ayer, la defensora oficial se comprometió a insistir con un régimen de visitas, aunque el magistrado no quiso recibirlos, indicaron.
Caso complejo
Tal como publicó El Territorio, Cabaña dio en adopción a su bebé y luego se arrepintió. Afirmó que los interesados en adoptar a la criatura le ofrecieron una importante suma de dinero para convencerla de rever su decisión, luego de amenazarla en reiteradas ocasiones.
Reconoció que no conocía a los padres adoptivos y debieron inventar una versión para contarle al juez, ya que la nueva ley de adopción estipula que la madre biológica debe comprobar una relación previa con los adoptantes.
Según la mujer, la pareja que quiso adoptar a su hijo es oriunda de Buenos Aires y cuenta con el asesoramiento de una conocida abogada local, quien también estaría siendo investigada por la Justicia.
Cabaña tiene otro hijo de 8 años, y al momento del nacimiento del bebé estaba separada y sin trabajo. Residía en el barrio San Miguel y una vecina la convenció.
A los dos meses se arrepintió y se presentó en el Juzgado de Familia solicitando la restitución de su hijo, ya que la ley la ampara al respecto. “Ahí le tuve a mi bebé de vuelta pero los porteños le llamaron a mi mamá y le amenazaron con que íbamos a tener que pagar todo lo que gastaron. Entonces me dio miedo y les di otra vez”, aseguró.
Volvió al Juzgado y recuperó la tenencia, pero denunció que los padres adoptivos irrumpieron en su casa y se llevaron a la criatura mediante amenazas. (Territoriodigital)
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Comentarios (1)
La foto lo dice todo… ella creyenta y él una pinta de “neneco”. 200% que no le dieron la plata que pedían para no ir a pedir la restitución.