Concejales proponen que los menores de edad puedan ir a “bolichear” hasta la madrugada
Los concejales de la ciudad de Oberá parecen tener el “sí” fácil. No sólo le han dicho “sí” a cada iniciativa del Poder Ejecutivo local. También le estaría por decir que “sí” a los jóvenes menores de edad que tienen entre 15 y 17 años y que “quieren” ir a bailar a los dos boliches que posee la ciudad en el mismo horario que lo hacen los mayores de edad, con el argumento de que la medida ayudaría a que los chicos puedan “disfrutar” de la noche sin que consuman alcohol (?)
En reuniones mantenidas con los representantes de ACEDO (agrupamiento de los centros de estudiantes secundarios obereños), los dueños de los boliches y la policía, los concejales fueron anoticiados de que los menores de edad en la ciudad son absolutamente reticentes a ir a bailar en los horarios de la denominada “matineé” que hoy por hoy se extiende hasta las once de la noche. Los dueños de los boliches manifestaron que los mismos está acondicionados a favor de que se puedan separar las dos fiestas que irían en simultáneo: la de los mayores por un lado y la de los menores por el otro, cosa que la ley provincial respectiva permite. La policía fiscalizaría que ningún menor pueda acceder al sector de los mayores y que en el de los menores no entre una gota de alcohol.
Para darle marco legal a la iniciativa, los ediles obereños debería modificar la propia ordenanza del legislativo que prohíbe que los menores de edad puedan permancer en los lugares bailables después de las 23 horas. De hacerlo, los menores podría estar hasta las 3 de la mañana. A la salida “deberían” ser buscados por los padres. ¿La policía también vigilará que ningún menor se quede a esa hora en los alrededores y se vaya derechito a casa si los padres no aparecen?
A las reuniones no fueron convocados los profesionales de la psicología, ciencia desdeñada a la hora de elaborar políticas sociales en Misiones. De hacerlo, los concejales hubieran oído sobre la importancia de los “límites” en la educación. Como alguna vez reflexionó el fallecido filósofo Jaime Barylko en su texto “Los hijos y los límites”: “los límites no cercenan la libertad, la otorgan. Las rayas demarcadas en una ruta no son el camino: el camino está dentro de ellas. Y dentro de ése estar uno puede elegir que hacer con su auto sabiendo que va adentro y que va a fuera de esos límites. Saber para donde moverte y no tener que andar a tientas por lo desconocido es lo que te otorga la libertad”.
No hay mucha idea sobre que hacer en serio con los jóvenes y sus problemáticas, más allá de la primigenia idea de que podrían representar, si se los tiene contentos con el “sí” fácil, miles y miles de votos para seguir estando en el Poder…
Walter Anestiades
Periodista
http://walteranestiades.blogspot.com
Obera, Misiones.
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