Exhausta, envuelta en llanto, vestida apenas con un buzo de mangas largas y los pies ampollados de trajinar descalza la madrugada entera. “Somos policías, mi amor. No tengas miedo”, le dijo conmovido uno de los uniformados que ayer a la mañana la hallaron sana y salva, tras horas de desesperada búsqueda. La pequeña le tendió sus brazos, se recostó en su hombro y con el resto de energía que le quedaba le pidió un poco de agua.
A. N. (6) -se la identifica así para preservar su identidad-, protagonizó una historia que presagiaba el peor de los finales, sobre todo cuando los investigadores encontraron parte de sus prendas en una zona de malezas a unos tres kilómetros del casco urbano de Campo Grande.
Pero a pesar de su corta edad y su desventaja física, la niña tuvo fuerzas suficientes para resistir al evidente intento de abuso sexual que padeció a manos de su captor.
A esta conclusión se arribó tras el análisis de dos profesionales médicos que examinaron a la pequeña y coincidieron al afirmar que no fue objeto de violación, un alivio para la familia y para quienes intervinieron en el hecho que mantuvo en vilo a toda la comunidad.
Al cierre esta edición, permanecía internada en la Unidad Sanitaria de Campo Grande, su estado general era bueno, estaba lúcida, con apetito y los médicos que la asisten estimaron que en 48 horas podría ser dada de alta. Incluso, se descartó su derivación a un hospital de mayor complejidad. En tanto, en investigación del hecho fue detenido Alberto M. (27), un changarín residente en la misma localidad, sobre quien pesarían serias sospechas del secuestro de la menor.
Por disposición de la jueza de Instrucción Uno de Oberá, Alba Kunzmann de Gauchat, el sujeto fue alojado en la comisaría local. Preventivamente la causa fue caratulada como “privación ilegítima de la libertad y abuso sexual simple”.

Engaño y secuestro
A media mañana de ayer, el predio de la Comisaría Primera de Campo Grande desbordaba satisfacción y cansancio. Por un lado, los efectivos policiales que trabajaron durante toda la madrugada disfrutaban de la alegría que otorga la misión cumplida; y por otro, los familiares de la pequeña que ya sabían que estaba con vida, pero aún no la habían visto y ansiaban el reencuentro.
“No puedo creer que un hombre se lleve una criatura inocente. No tiene perdón lo que hizo. Sólo espero que esté bien la inocente”, alcanzó a decir Ramón (36), el padrastro de la niña, con la voz temblorosa por tantas sensaciones fuertes.
En diálogo con El Territorio, el hombre comentó que tiene siete hijos y junto a su concubina criaron a la criatura desde que era una beba. “La mamá es mi prima y tuvo problemas, entonces nos dio la beba para nosotros. Le criamos como una hija más, por eso yo digo que tengo ocho hijos, no siete”, remarcó con los ojos vidriosos de emoción.
Precisó que la familia reside a la altura del kilómetro 40, en el límite entre Campo Grande y Campo Viera, donde cuidan una chacra. En el lugar plantan diversos cultivos que luego venden en Campo Grande.
Al respecto, Ramón relató que “ayer (por el lunes) le traje a mi señora y las nenas para vender choclo. Yo siempre les dejo temprano, me voy a trabajar y les busco de tardecita. Por eso cuando volví, a eso de las ocho de la noche, mi señora me dijo que un tipo le llevó. Ahí fui derecho a la comisaría”.
Según consta en la denuncia, alrededor de las 18.30 del lunes, la pequeña y su hermanastra de siete años fueron abordadas por un sujeto que les dijo que quería comprar choclo, pero que debían acompañarlo a buscar la plata a su casa.
“Hicieron un par de cuadras y el tipo les agarró a las nenas y les hizo entrar por un trillo. Maribel se dio cuenta de que eso era malo, salió corriendo y le avisó a mi señora. Después estuvimos toda la madrugada buscando con la Policía”, agregó el padre.

Sana y salva
La denuncia del hombre activó el accionar policial que incluyó a más de 200 efectivos provenientes de diversas localidades. El operativo de búsqueda fue supervisado por el propio jefe de la Policía de Misiones, comisario general Manuel Céspedes.
El operativo se extendió con personal a pie, que en primera instancia ingresó al sector donde la pequeña fue vista por última vez con su captor, según los dichos de su hermanastra. Asimismo, se realizó un control de vehículos y personas sobre la ruta nacional 14, ya que no se podía descartar ninguna hipótesis delictual.
Entrada la noche se procedió a la detención de un primer sospechoso, quien luego fue puesto en libertad. En tanto, alrededor de las 6.30 fue capturado Alberto M., quien se hallaba deambulando por un camino vecinal cercano a la ruta.
El sujeto vestía sólo un short azul y presentaba diversas excoriaciones en el cuerpo, aparentemente causas por el roce de malezas, lo que hizo sospechar de su participación en el hecho. Si bien la investigación se maneja con suma cautela, este matutino pudo averiguar que en días anteriores el sospechoso habría estado observando a las menores.
Finalmente, cuando muchos temían lo peor, sobre todo porque horas antes habían hallado prendas de vestir de la niña, una patrulla de Infantería de Leandro N. Alem logró dar con la menor.
Los primeros en divisar a la criatura fueron los efectivos Walter Solano y Agustín Knebel, quienes estaban a cargo del sargento ayudante Daniel Ferreyra.
Según precisaron, A.N.D. fue encontrada a unos tres kilómetros del lugar donde fue secuestrada, en inmediaciones del Arroyo del Medio, saliendo de una zona de monte, donde pasó la noche prácticamente desnuda.
Inmediatamente fue trasladada a la unidad sanitaria local, donde le practicaron las primeras curaciones y exámenes de rigor. El médico de guardia José Luis Ramírez indicó la inexistencia de signos de abuso sexual, lo que luego fue confirmado por una ginecóloga que la examinó horas más tarde.

“Pensé lo peor”
Tras visitar a la pequeña, el comisario general Céspedes se acercó hasta la comisaría de Campo Grande para felicitar al personal policial que trabajó en la búsqueda.
“En un momento de la madrugada pensé lo peor. Dormí muy poco pensando en esto, pero ahora la verdad que todos estamos muy felices por el resultado”, subrayó en diálogo con este matutino.
El jefe de la Policía de Misiones explicó que además de buscar a la pequeña desaparecida se trabajó en la contención de la familia.
Sobre el sospechoso, indicó que “fue detenido no muy lejos de donde hallaron a la nena, lo que nos marca un indicio muy importante. Desde un primer momento apostamos gente en los caminos porque la experiencia indica que quienes delinquen se acercan a la ruta como vía de escape. Y en este caso no nos equivocamos porque el sospechoso ya estaba a unos 500 metros de la ruta 14”.
Además de efectivos locales, a cargo de la oficial Nancy Poliszuk, colaboraron divisiones especiales de Puerto Rico, Jardín América, Oberá, Posadas, Campo Viera, Aristóbulo del Valle y Alem, como también se solicitó la colaboración de las fuerzas federales.
Céspedes destacó el trabajo y el compromiso de sus subalternos y se mostró satisfecho con el desenlace.
“Todo arroja que la nena no fue abusada, por suerte”, remarcó, al tiempo que destacó su fortaleza “porque pasó toda la noche sola, a la intemperie, con frío”.
“También vale la pena hacer referencia a la responsabilidad que les cabe a los padres que permiten que sus hijos menores permanezcan en la calle, como fue en este caso que por suerte tuvo un final feliz”.

Quince horas de angustia

18.30 del lunes
La pequeña y su hermana de 7 años fueron interceptadas por un sujeto que las quiso secuestrar. La mayor logró huir.21.30 del lunes
El padrastro de la pequeña, Ramón (36), dio aviso a la comisaría local y se inició una intensa búsqueda en la zona que incluyó a 200 policías.

6.30 de ayer
Efectivos policiales detuvieron a Alberto M., sobre quien pesarían serias sospechas. Tenía el torso desnudo y marcas del roce con malezas.

9. de ayer
Tras 15 horas de angustiosa búsqueda una comisión de Infantería de Leandro N. Alem divisó a la pequeña en inmediaciones del Arroyo del Medio.

El recuerdo de Octavio

En medio de la búsqueda en Campo Grande, varios recordaron el antecedente del pequeño Octavio Leonel Da Silva, entonces de dos años, quien a mediados del 2016 protagonizó una misteriosa desaparición que movilizó a cientos de personas en una desesperada búsqueda que se extendió por casi 48 horas.
El pequeño fue hallado por un policía, a media mañana del sábado 2 de julio, a unos 450 metros del campamento de tareferos donde lo habían visto por última vez.
El caso se registró en una chacra de Colonia Milagros, municipio de Dos de Mayo, donde muchos culparon del incidente al mítico Pombero, versión que desde un principio abonó el propio padre, un muchacho criado en campamentos y yerbales. Octavio fue hallado sano y salvo y tampoco evidenciaba signos de abuso.
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Territoriodigital


Categorías: Noticias Policiales

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