Durante por lo menos cuatro años ejecutaron varios golpes en la zona Centro, siempre armados, encapuchados y con extrema violencia, al punto que en varios hechos sometieron sexualmente a sus víctimas.

Este último aspecto posibilitó capturar a los integrantes de la banda, ya que dos mujeres abusadas aportaron pruebas genéticas que posibilitaron dar con ADN de los violadores, que resultaron ser padre e hijo.
Entre 2013 y 2014, tuvo lugar una seguidilla de casos similares que puso en alerta a los investigadores policiales. Tal vez por ello, los delincuentes se dieron una tregua y hubo un lapso sin casos de similares características.
Hasta que el 9 de abril del año pasado dos mujeres denunciaron un hecho de robo y violación perpetrado en una chacra de picada San Luis, municipio de Campo Grande.
Las víctimas fueron una anciana de 73 años y su hija de 52, ambas viudas.
Según las víctimas, los dos delincuentes que ingresaron a la casa tenían pasamontañas, las maniataron con el cable de una plancha y las golpearon. No conformes con el botín de 60.000 pesos en efectivo, antes de abandonar la propiedad violaron a la más joven frente a su propia madre.
A mediados de mayo, el trabajo conjunto de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional II y de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic) posibilitó las capturas de Luciano B. (24) y Luciano B. (46), padre e hijo. El primero fue aprehendido en Posadas y el segundo en Oberá. Ambos poseen antecedentes penales.
En tanto, los resultados de ADN permitieron establecer las responsabilidades del abuso sexual que padeció la hija de la propietaria de la chacra.
También fue clave el testimonio de quien era novia del joven detenido. Entre otras cosas, comentó que a las pocas horas del robo en Campo Grande su pareja le compró un celular caro.

Psicología y crimen 

El expediente de la causa compromete seriamente a padre e hijo, imputados por robo y abuso sexual. En el allanamiento del departamento de Posadas los investigadores hallaron un teléfono celular de las víctimas y dos armas de fuego sustraídas en el mismo hecho.
Precisamente, la Saic rastreó el aparato robado el 9 de abril y eso los llevó hasta los sospechosos.
También fue sustancial el aporte de testigos de picada San Luis, quienes declararon que el día del hecho observaron la presencia de un Renault Megane gris que circulaba en la zona y tenía las llantas en forma de estrellas.
Con ese dato, la Policía llegó hasta una vivienda de calle Necochea, en Barrio Norte de Oberá, donde capturaron al padre del joven detenido en Posadas y propietario del coche.
Más allá de estas pruebas, fuentes del caso reconocieron que de no ser por las pruebas de ADN hubiera sido difícil relacionar a los acusados con otros casos de características similares. Pero el cotejo de los rastros genéticos posibilitó dar con ellos, a pesar de los años transcurridos.
“Hay algo que se activa en la mente del violador cuando ve reducida a la víctima. Es parte de su psicología. Es un impulso irrefrenable, se siente superior y le excita el temor que infunde. Pero a la vez deja rastros y pruebas”, explicaron.

La banda y otros hechos relacionados

En el marco de toda esta minuciosa pesquisa fue que los investigadores lograron relacionar a los detenidos con otro hecho registrado en mayo del 2013, cuando desconocidos irrumpieron en una vivienda y robaron alrededor de 50.000 pesos en efectivo.
Además, los delincuentes violaron a la esposa del propietario del inmueble. El hecho ocurrió en el barrio Villa Svea y, en primera instancia, la familia afectada no radicó denuncia policial por temor a las amenazas.
De todas formas, los detalles del hecho ganaron la calle y la fiscalía penal en turno activó la investigación de oficio.
Semanas más tarde se registró un hecho similar en Villa Sommer, sobre ruta nacional 14, a dos kilómetros del acceso a la localidad de Guaraní.
Según las víctimas, los delincuentes irrumpieron armados, golpearon al dueño de casa y redujeron a su esposa, su hija y una nieta de cuatro años.
Uno de los sujetos amenazó con violar a la joven, pero su padre los enfrentó y recibió tres disparos, tras cual los delincuentes escaparon. El valiente accionar del progenitor salvó a su hija, pero casi le costó la vida y aún padece secuelas.

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Territoriodigital


Categorías: Noticias Policiales

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