Cerramos el 2017 con un balance positivo en educación. Fue un año en  el que las escuelas misioneras estuvieron abiertas durante todo el ciclo lectivo, los docentes enseñando y capacitándose en servicio y los alumnos aprendiendo.

Esta realidad es clave para un sistema educativo como  el nuestro que está en franca expansión y consolidación, lo que sumado a la heterogeneidad de la realidad hace que la tarea de atención a las realidades formativas de todos los misioneros sea un gran desafío.

La clave para el logro de lo desarrollado durante el ciclo lectivo se sintetiza en la apuesta al trabajo en equipo, de manera colaborativa y siguiendo la premisa de cercanía con la gente, por lo que el esfuerzo de presencia en las escuelas se intensificó, lo que permitió el acompañamiento de las  actividades en el territorio, además de la articulación de acciones con los ministerios de Gobierno, Salud, Desarrollo Social, Ecología, Agricultura Familiar, Deporte, entre otros con el objetivo de fortalecer la llegada a las escuelas con acciones integrales.

Ante un año que se visualizaba como complejo el esfuerzo para garantizar el derecho a la educación fue una premisa que se instaló desde el inicio, con una propuesta salarial desde febrero, en un solo tramo, fortaleciendo el sueldo básico y asumiendo con fondos provinciales conceptos como el ex artículo 9. Se suma a esto, la garantía de estabilidad laboral a través de un proceso de titularización que alcanza a  siete mil docentes.

Esto fue acompañado por un trabajo en líneas claves para el fortalecimiento de lo pedagógico propio de cada nivel y modalidad. Desde acciones de capacitación, acompañamiento y asistencia a todos los niveles, destacándose los programas de alfabetización que articula desde el acompañamiento pedagógico la trayectoria de los niños en el nivel inicial y primer ciclo, el programa La escuela sale del aula, que ya incorporó a más de 15.000 niños de escuela primaria a la extensión de la jornada escolar, el Programa Educativo de Reingreso, que junto a FINES y FINESTEC se centra en el acompañamiento a los jóvenes para la reinserción a la escolaridad secundaria obligatoria, y la finalización de este nivel. La creación de la mesa de educación superior también ayudó a delinear proyectos de articulación destinada tanto a los estudiantes como a los docentes de ese nivel.

En cuanto a las modalidades, se consolidó la educación rural a través de la creación de la Dirección específica, así como la de Educación Especial. Énfasis sobre la educación intercultural bilingüe, reconociendo la formación pedagógica de los auxiliares y titularizándolos en sus horas y cargos. Además de la realización de un programa de acompañamiento a las escuelas emplazadas en las comunidades mbya que abarca equipamiento, infraestructura y recursos humanos para el desarrollo de los espacios curriculares propios de la modalidad.

Se realizó el primer encuentro destinado a directivos y docentes de la modalidad domiciliaria y hospitalaria con el objetivo de consolidarla dentro de la realidad misionera, así como las acciones destinadas específicamente para la modalidad en contexto de encierro.

Las actividades tecnológicas, culturales y deportivas como parte  de las políticas educativas siguen vigentes a través de los Centros de Actividades Juveniles, Centros de Educación Musical, Centros de Educación Física y Centros de Educación Física Especial, además de las Escuelas de Títeres, y la Escuela de Robótica, que junto con el Centro Infinito por Descubrir emplazado en el Parque del Conocimiento marcan la impronta innovadora propia del proyecto misionerista. Se suman también las políticas de atención a la educación de adultos, avanzando en la alfabetización a través de programas específicos, además de la formación profesional.

La Plataforma Guacurarí como Programa Provincial de Innovación Educativa se posiciona desde la educación técnico profesional, proyectándose a nivel internacional como un modelo de política jurisdiccional para la mejora del trabajo centrado en la transformación de la enseñanza desde el aula de la mano de los recursos tecnológicos, pero fundamentalmente con una fuerte apuesta a las capacidades de los equipos directivos y docentes para darle una vuelta al tiempo escolar en pos de la mejora de los procesos de aprendizajes y el desarrollo de las capacidades de los estudiantes del nivel secundario, anticipándose así a uno de los puntos claves de la propuesta de la Secundaria 2030.

En este sentido, es clave el logro histórico que se objetiva en el presupuesto, y que marca con claridad que la educación continúa estando, junto a las políticas sociales, en el tope de la agenda política en la provincia de Misiones, asignándose el 30% del presupuesto provincial a educación.

Las perspectivas para el 2018 siguen esta línea de trabajo, en la que la optimización de los recursos destinados a educación permita atender las demandas actuales, especialmente para garantizar la escolaridad obligatoria.

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Un comentario en “Estado de la educación misionera y perspectivas

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