La idiosincrasia de un pueblo -su carácter y rasgos propios- nutrida de tradiciones, ensamblada en hitos sociales y políticos fruto de su historia, factores que la han diseñado y que aparecen como gravitantes, debieran tenerse en cuenta como material muy sensible y valioso para profundizar la anhelada convivencia constructiva que permite y apunta al desarrollo y progreso de los pueblos, por ello entendemos que ese material no debiera caer en el olvido ya que merece no ser dejado de lado por parte de quienes estén habilitados para dictar normas en todos los niveles de una sociedad y que pudieren derribar aquello que ha sido uno de los soportes que permitió consolidar la ingeniería social y política en algún lapso más o menos prolongado, cuando no, todavía vigente.
Apuntamos un ejemplo histórico que puede aparecer como efectivo para encasillar con provecho el tema: “…un polvillo que llamaban “cáa” y al que los guaraníes atribuían tales virtudes que despertaron la curiosidad del conquistador. Ese polvito aspirado, o una vez transformado en infusión… «La curiosidad española que les provocaba la adicción de los indios a la “caá” (yerba) se transformó más tarde en una suerte de embrujo que los envolvió, prendados de la yerba mate…” y, aunque más adelante, en 1616, el primer gobernador criollo, Hernando Arias de Saavedra (Hernandarias) al redactar un reglamento para el trabajo de los indígenas restringió su uso argumentando “…un vicio abominable y sucio que es tomar algunas veces al día la yerba con gran cantidad de agua caliente, que es la total ruina de la tierra y como es tan grande, temo que no se podrá quitar si Dios no lo hace… que nadie en adelante fuese o enviase indios a hacer hierba a ninguna parte donde la haya ni la traigan, no traten ni contraten so pena de la pérdida de ella que se ha de quemar en la plaza pública….” (“Un lugar llamado Yerbal Viejo”, de mi autoría- Capítulo 11.-págs.131 y 136).
De nada sirvió tal desplante ante la yerba mate enraizada profundamente en el sentimiento guaraní. En definitiva, y a lo que queríamos llegar, es a advertir que la legislación que prende y que ramifica es la que tiene en cuenta la idiosincrasia de los pueblos. La utilización en más de esa herramienta constitucional que es el referéndum público allanaría caminos.

Idas y venidas de un monumento
En estos días nos enteramos de las idas y venidas del monumento a Cristóbal Colón donado por los italianos y españoles y ahora vivamente reclamado por una comisión integrada por sus descendientes en la ciudad de Buenos Aires, monumento que, colocado tras la Casa de Gobierno, fuera- años atrás- desarmado y sus partes llevadas a otro lugar donde quedó derrumbado por lo que algunas de ellas- las sensibles- se han visto deterioradas.
Todo ello ha salido a relucir periodísticamente ante el reclamo apuntado y, con tal motivo se produjo la decisión del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de reacondicionarlo, y el lugar de su nuevo emplazamiento estaría pronto decidido.

Cristóbal Colón. Capitulaciones y concesiones
“De todas las consultas que había hecho la Reina (de Castilla), la que más peso tenía sobre su espíritu era la de fray Diego de Deza. Díjole este que, en privado, todos convenían en que el proyecto de Colón se apoyaba en reglas matemáticas y en testimonio de los sabios antiguos, que, aunque era verdad que la teoría de las Antípodas no era adoptada por San Agustín ni por Lactancio, a su juicio las opiniones de los doctores sobre problemas materiales –sujetos a prueba física- no hacían dogma, porque el dogma no puede ser comprobado, mientras que todo lo físico podía serlo. Aquietado así el espíritu y la conciencia de la Reina, de que se trataba de una prueba física, concedió a Colón lo que le solicitaba, y le firmó las memorables capitulaciones del 17 de abril de 1492 «1º) La categoría de Almirante con la jurisdicción respectiva en el mar, y la Virrey de todas las tierras que descubriera y ocupase. 2º) La décima parte de todos los valores preciosos que negociase en todas las costas asiáticas; obligándose él, por su parte, a convertir y cristianizar las naciones que conquistase, en razón de lo cual sus títulos, sus empleos y sus riquezas pasarían por derecho de nobleza a sus ascendientes quedando a favor de la corona el tercio del oro , plata, piedras preciosas y joyas que adquiriese pasarían por derecho de nobleza, quedando a favor de la corona el tercio de oro, plata, piedras preciosas y joyas que adquiriese, pero Colón declaró que todas las riquezas que quedaran por suyas, las emplearía en comprar a los turcos la ciudad de Jerusalén a fin de que el sepulcro de Jesucristo quedase en manos de los cristianos.”

Asombro General en Europa
“Se puede decir que con una rapidez eléctrica corrió el nombre de Colón y su maravilloso hallazgo de pueblo en pueblo, causando un júbilo extraordinario en España: asombro en todas las naciones, y no poca emulación y envidia en el ánimo de todos los Reyes. ¡Ya no había duda! La India, la China y el Japón, esos famosos emporios de las fabulosas riquezas de la Asia quedaban al alcance de las manos de los Reyes de España, y abiertos al comercio de sus súbditos por la vía directa y fácil del mar Atlántico como lo había indicado los sabios de la Grecia, en remota antigüedad.”

Resultados científicos del descubrimiento
“En esto no cabía ilusión: todo era real, tangible y de una suprema importancia para el adelanto de la navegación, del comercio, de la industria y de las ciencias. Quedaba, pues demostrado, sin réplica que la tierra era un astro esférico, que habían por consiguiente naciones antípodas:; que en la esfera terrestre nada había que quedase arriba, nada que quedase abajo: que todas las partes de la Tierra estaban envueltas por la pesantez de la atmósfera; de modo que todo cuanto andaba, o volaba tenía que caer, o que reposar sobre su propio centro; que, por consiguiente, la verdad de la Geografía científica de los antiguos estaba comprobada por su principal comprobante; que Poseidón, el maestro de Cicerón, tenía razón cuando aseguraba que se podía ir de España a la India por el círculo occidental, y regresar de la India a España por el círculo oriental. La ciencia habían hecho pues su más preciosa conquista, y esa conquista se debía, según el vulgo de los ignorantes al profundo genio de Colón, según el criterio de los eruditos, a la fe, al arrojo y a la tenacidad en un explorador inspirado por la lectura de los sabios antiguos.”

Interferencias políticas inmediatas
“Indecible fue la sorpresa y la contrariedad de los Reyes de Portugal altamente contrariados los portugueses decidieron defender a todo trance los derechos que les había otorgado los Papas Martín V y Eugenio IV a la exclusiva navegación y comercio con los mares y costas de la India e intimaron enérgicamente a los reyes de Castilla y Aragón que se abstuvieran de prolongar hacia el Oriente la ocupación y aprovechamiento de las costas descubiertas por Colón.- El incidente llegó a ser tan serio que estuvieron a punto de romper por países y costas que no conocían sino que estaban a inmensas distancias cuando aquellos que los disputaban creían que se hallaban en el mismo territorio y a orillas del mismo Mar!”
“Finalmente y como para evitar tamaña fricción política el Papa Alejandro VI ideó el trazado de la línea de Tordesillas que separaría Oriente de Occidente, aconsejando que se trazara a 170 leguas al occidente de Cabo Verde, finalmente, y ante una protesta de Portugal se la trazó idealmente a 370 leguas de Cabo Verde, Conocidas son las desavenencias que señala la historia por incumplimiento portugués de no repasarla con fines de conquista.”

Del éxito al olvido
“Pasado el momento de la admiración y del asombro, se analizaron sugestiones para rebajar las atribuciones que la Capitulación le había otorgado a Colón, comenzose a pensar que no era regular ni prudente que se lo dejase señor, como Virrey y como Almirante, de todos los mares occidentales, y de las incontables riquezas de Asia (lugar donde creía el almirante haber llegado navegando por oriente). Al efecto se le impuso una comisión inspectora presidida por don Juan de Fonseca, arcediano de Sevilla y miembro influyente del Consejo de Castilla, con amplios poderes.”
“De tal forma cuando Colón había asegurado la gratitud y la gloria que ejercía su nombre, era cuando más cerca estaba de las amarguras, del desengaño, de la desgracia, del descrédito y del abandono ¡Tal es la fortuna y el éxito de las cosas del mundo!…”

Memorial a la Reina
“Acongojado, indignado, también, de que su gloria y su fortuna hubiese incitado tan pronto celos, envidias, desconfianzas y precauciones oficiales contra su proceder, le dirigió un memorial a la Reina jurando ante Dios y su Majestad que si Dios le hacía efectiva la fortuna que tantos celos y rumores contra él la pondría toda a disposición de la Reina para que rescatase de mano de los turcos el Santo Sepulcro de Jerusalem.”
El texto intercomillado en lo referente a Colón es reproducción del libro de Vicente Fidel López “Introducción a la historia argentina” (1883).

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Categorías: Columnas de Opinión

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