Hasta aquí las reformas impulsadas por el gobierno nacional buscan mejorar los ingresos de los sectores empresariales con la reducción de la carga impositiva y la reforma laboral, mientras que el sector asalariado y jubilados son los que soportan la mayor carga del ajuste, en principio los jubilados con la reducción de transferencias de recursos por cien mil millones de pesos, en tanto que para el sector de los trabajadores se habla de flexibilización laboral. A estas reformas no solamente se oponen los sectores de la oposición, sino además las entidades gremiales, quienes incluso denunciaron aprietes por parte del estado nacional. Si bien el presidente Mauricio Macri habló diciendo que todos los sectores deberán ceder una parte, hasta aquí los únicos que se benefician con las reformas son los sectores económicos.
Es en este sentido que este jueves se reunieron con el presidente Mauricio Macri varios mandatarios provinciales, entre ellos el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, con quienes arrancarán las discusiones por las reformas impositivas que impulsa la administración nacional.
De acuerdo a la propuesta de reforma tributaria, el proyecto del gobierno nacional es instrumentar bajas de alícuotas que representan, en promedio, una reducción del 24 por ciento. Para muchas provincias una reducción semejante es inviable en términos fiscales: en distritos como Misiones, Santa Cruz, Neuquén, Chubut, Salta y Formosa más del 85 por ciento de su recaudación está explicada por los Ingresos Brutos.
Obviamente que existe preocupación por parte de los gobernadores por el recorte de los ingresos nacionales, en particular aquellas provincias que tienen su presupuesto aprobado para el próximo año, y es por ello que los gobernadores apuntan a convencer a la Nación de conseguir una salida política al judicializado Fondo del Conurbano Bonaerense antes de que se pronuncie la Corte Suprema de Justicia de la Nación, a un reparto más automático de Aportes del Tesoro Nacional, la continuidad del financiamiento a las 13 cajas jubilatorias no transferidas a ANSES, entre otros reclamos.
La reunión de los gobernadores con el presidente Macri pasó a un cuarto intermedio hasta la próxima semana, donde se dice que se analizarán puntualmente provincia por provincia las dificultades y las diferentes alternativas que presenten las mismas. El gobernador Hugo Passalacqua calificó el encuentro como “informativo”, donde “escuchamos al presidente y al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, quienes adelantaron cuestiones relacionadas al ámbito económico-impositivo”.
El debate continúa y tanto Passalacqua como sus pares provinciales reiteraron su predisposición al diálogo con miras al consenso que integre a todas las partes.
La intención del Ejecutivo nacional esque las provincias reduzcan el cobro de impuestos, como los sellos y los Ingresos Brutos, ingresos que le permiten a las provincias cierto grado de autonomía en los fondos, sin depender pura y exclusivamente de la coparticipación federal.
El recorte de los fondos nacionales y provinciales obviamente que afectará a los municipios en forma proporcional en materia de recursos económicos y por ello se verán sensiblemente afectados en sus programas de gobierno, por lo que la preocupación de los gobiernos provinciales es también un problema de los intendentes con vistas al futuro. Hoy día ya existen grandes inconvenientes para reunir los fondos para el pago de los haberes en la administración pública, y de avanzar el gobierno nacional en el recorte de partidas, las dificultades serán cada vez mayores.
La impresión es que se quiere pasar dese el gobierno nacional de un estado fuerte y presente a un estado desfinanciado y ausente; dejando a la gente librada a su suerte dentro del mercado económico, donde el más fuerte se devora al más débil.

Cuando aprieta el bolsillo
En relación al proyecto de la reforma económica, impositiva y laboral, los gremios a nivel nacional a medida que van conociendo los alcances de la propuesta del gobierno nacional de avanzar sobre la reforma laboral, es contundente el rechazo al proyecto, porque no solo se les quitan derechos adquiridos a los trabajadores, sino que se les deja en un estado de vulnerabilidad frente al sector patronal. Por ejemplo se permitirían lograr acuerdos salariales por fuera de los convenios colectivos de trabajo y cualquiera sabe que ante la necesidad laboral el que necesita trabajo termina aceptando cualquier condición que se le imponga, con tal de contar con un salario mensual para su sustento.
Si bien el proyecto debe pasar por el congres, los gremios saben que desde el gobierno nacional están negociando con los gobernadores el tema de la reducción impositiva que afectará los ingresos de las provincias, y que cada una de ellas buscará la forma de tratar de que no le recorten una gran cantidad de recursos económicos. Los gremios temen que en ese acuerdo de la reforma fiscal, también los gobernadores asuman el compromiso de apoyar con sus senadores y diputados la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional.
Entre la reforma laboral también existe la incertidumbre de cuanto será el porcentaje de la pauta salarial que comenzará a discutirse el próximo año, que algunos estiman que el gobierno nacional pondrá un tope de entre el 10 y 12 por ciento, con lo que se recuperará menos del 50 por ciento del poder adquisitivo, puesto que la inflación prevista para este año cerrará entre un 27 y 28 por ciento.
Todo esto hace pensar que el próximo año será un año de muchos conflictos gremiales y sociales, ya que la gente se preocupa y reacciona cuando le aprieta el bolsillo.

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Categorías: Columnas de Opinión

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