Siguiendo con un breve repaso y comentario sobre los libros de autores que estuvieron en la Feria, tengo dos a la vista, que hablan sobre el amor y la pasión, cada una encarando el tema desde su especial visión. Dos autoras, Alejandra Polo, de Oberá, con su poemario “Sintonías del Corazón” y luego “La Pasión” en otro libro apasionante en la prosa de Silvia Paredes, una joven y apasionada escritora posadeña.
Escribir sobre el amor no es fácil, a pesar de que sentirlo y rendirse ante él, es atrapante, Pero cómo expresarlo, cómo traducir lo que todos en algún momento sentimos. Además hay varios tipos de amor, varias manifestaciones del amor. La poesía ha sabido expresar breve y profundamente, cosas maravillosas. Hay autores que con solo nombrarlos nos hacen suspirar… Claro, si no provoco risas, diré que Amado Nervo era mi preferido, luego, Pablo Neruda, Rubén Darío… en fin, no puedo seguir enumerando tiempos pasados, pero si alguien se atreviera a leerlos, o releerlos, cuántos suspiros se escaparían involuntariamente.
Las poesías de amor nos reflejan y debemos leerlas como si hubieran sido escritas para nosotros, o por nosotros. Entonces cobran vida. Como decía otro poeta, el poema busca al ser escondido, maravilloso, que todos llevamos dentro… y se dirige a él. Si el lector no lo entiende, el poema no tiene la culpa. Decía Amable que no hay que entender el poema… Hay que releerlo para saber que es nuestro poema. Los editores prefieren no editar este género porque -dicen- “la poesía no vende”, la poesía no es negocio. Entonces, generalmente, el autor de poesía no tiene otro remedio que editarse, pagar la edición de su bolsillo.
Esto lo saben estas dos autoras, cada una en su estilo. Alejandra tiene un currículum literario envidiable, es obereña, y seguramente recién ahora, luego de años de escribir, podrá ser conocida y valorada. El amor para ella es su hálito, su modo de ser, su aspiración. Lo describe románticamente con todos sus atributos, en una gama de colores y olores. Y con sus altibajos: nos hace sufrir, nos hace reir, nos hace vivir en una palabra. Por eso ella lo expresa así: ERES…. El amanecer de cada uno de mis días/ El aire que necesito para poder vivir./El perfume de una bella rosa./La mejor melodía que he escuchado./ El mejor poema que he leído/ Pero, por sobre todo/ Eres… la razón de mi existir.
De este amor romántico, pasamos al amor apasionado sobre el que escribe Silvia Liliana Paredes, en una prosa exuberante, que le da la oportunidad para relatar las vicisitudes del amor apasionado vivido por 20 mujeres, que le han contado sus historias de amor, también con pasión, sin remilgos, como en una confesión laica que busca el perdón, el alivio, a los excesos de la pasión.
En su libro “La pasión” nos habla de esos excesos, desde su propio yo: “En un intento de explicar la pasión, yo digo: nos hace sentir un poderoso sentimiento que nos consume por completo, nos resta inteligencia, juicio, prudencia, nos vuelve absolutamente desmedidas, nos hace aferrar a la vida”… Y de allí en adelante, la lectura de su libro se vuelve apasionante.

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Categorías: Columnas de Opinión

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