Fuentes judiciales y de la propia Unidad Regional II subrayaron la necesidad de extremar los controles sobre las condiciones de detención del policía Víctor Dlugokinski (32), quien está acusado del doble homicidio de paraje Puerto Rosario, municipio de Florentino Ameghino. 
Según indicaron desde la propia fuerza, el imputado gozaría de privilegios por la relación que supo consolidar con algunos jefes mientras que trabajó en la finca de oficiales de esta localidad.
Sabido es que Dlugokinski alternaba su trabajo de policía con la música y tenía un grupo que animaba eventos y fiestas en la zona del Alto Uruguay. Incluso, solía actuar con un alto oficial de la UR II, a quien además le daba clases privadas de guitarra. Los privilegios comenzaron apenas fue apresado, ya que ordenaron acondicionar una celda especialmente para él en la Seccional Primera, dependencia que desde noviembre del año pasado no alberga presos comunes.
“Está en condición de preso VIP. Recibe visitas a cualquier hora y tendría un teléfono celular”, precisaron.
En tanto, el miércoles de la semana pasada fue citado a comparecer ante el Juzgado de Instrucción Uno y llegó sin esposas, lo que contradice el protocolo de seguridad.
La situación sorprendió y preocupó a los empleados del lugar, ya que el sujeto afronta una causa grave y podría ser condenado a prisión perpetua. Asimismo, no se puede soslayar el hecho que su hermano Pablo Dlugokinski también es sospechoso y continúa prófugo.
Desde la UR II explicaron que el traslado lo realiza personal de la comisaría de Florentino Ameghino, dependencia que instruye el sumario interno y judicial en su contra.
“Son todos conocidos y por ahí se otorgan privilegios que no corresponden. Los jefes están al tanto de la situación y dieron directivas de actuar como lo indica el protocolo. El imputado afronta la condena más dura y tiene antecedentes de fuga, por lo que deberían extremar los controles”, subrayaron.
En disponibilidad
Sobre la situación del policía, el sumario administrativo en marcha ya tiene elementos que derivaron en la situación de disponibilidad, al tiempo que sería inminente su baja definitiva de la fuerza.
En el marco del mismo proceso interno, el lunes fue citada a declarar Daiana Mouls (20), la hija de Olivia Márquez (46), quien fue asesinada junto a su concubino Sandro Leiva (40).
Ya la semana pasada, Mouls testificó ante jueza de Instrucción Uno, Alba Kunzamann de Gauchat, y brindó una ampliación de la denuncia original que radicó el 31 de marzo pasado en Ameghino, tres días después de la desaparición de su madre y la pareja.
En aquella ocasión, la joven señaló que es prima de los sospechosos, puesto que su madre era hermana de la progenitora del cabo y su hermano. Contó que las víctimas trabajaban en la chacra de Dlugokinski y que su madre le comentó que el policía le debía dinero por diversas labores realizadas.
Además, dio entidad a la versión que indica que el doble homicidio podría haber sido pergeñado para ocultar el parricidio que habría cometido Dlugokinski, ya que el sábado 25 de marzo su padre falleció en un incendio, o al menos eso se pensó en principio.
Por el momento la causa está caratulada como doble homicidio agravado por la condición de funcionario público.
Por otra parte, confirmado que las víctimas fueron ultimadas a escopetazos, se aguarda el resultado de las pericias balísticas. Los perdigones y un plomo encontrados en los cuerpos de las víctimas serán cotejadas con la escopeta que fue hallada enterrada en cercanías de la casa de Dlugokinski, como así también con su arma reglamentaria que estaba guardada en su lugar de trabajo, la finca de Oficiales de Oberá.

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Categorías: Noticias Policiales

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