evadidodelacarcel“Ahora no me importa más nada y te voy a liquidar”, le dijo por teléfono. Sospechan que su padrastro le entregó un arma y que un hermano lo asistiría en moto.

Desde la clandestinidad y consciente de que las fuerzas de seguridad van tras sus pasos, Ramón Zerpp (32) tuvo la osadía de amenazar de muerte a su ex concubina a través de mensajes de texto y llamadas a su teléfono celular.
“Por qué me denunciaste. Ahora no me importa más nada y te voy a liquidar”, la intimidó el sujeto que el último lunes se escapó de la Unidad Penal II, donde cumplía una condena por robo calificado por el uso de arma de fuego. Hasta su fuga se desempeñaba como panadero de la cárcel.
Ahora, los efectivos del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) asignados a la búsqueda afrontan la doble misión de recapturar al evadido y evitar que le haga daño a su ex pareja, quien hace diez días lo denunció por presunto abuso sexual durante una salida transitoria.
Ocurre que Zerpp estaba detenido desde mediados del 2012 y aún debía purgar ocho meses de condena, aunque se hallaba en periodo de prueba y el 19 de julio fue beneficiado con su primera salida transitoria de doce horas. Poco le duró la buena conducta.
Según consta la denuncia policial de la presunta víctima, ese día el ahora prófugo llegó a su casa en la localidad de Mártires a bordo de la moto de su hermano. Charlaron por unos minutos y Zerpp trató de convencerla para mantener relaciones íntimas, a lo que la mujer no accedió.
“Entonces me dijo que si yo no iba con él, le iba a liquidar a toda mi familia. Yo le conozco y sé de lo que es capaz, por eso fui. Me llevó a un pinar y ahí me violó”, indica la denuncia radicada en la Comisaría de Mártires.
Luego del supuesto abuso el hombre acercó a su ex hasta la casa y regresó a la Unidad Penal en el horario previsto. Nada hizo suponer a los guardias que había vuelto a delinquir.
En tanto, el último domingo un hermano de Zerpp lo visitó en la cárcel y habría sido quien le avisó que su ex concubina lo denunció por abuso. En este punto el sujeto comprendió que una nueva causa le sumaría años de prisión y decidió preparar la fuga, que concretó a la mañana siguiente.
La evasión se produjo a primera hora del último lunes, cuando el reo pidió permiso para dirigirse hasta un sector aledaño con la supuesta intención de buscar una horma para pan, como solía hacer. Transcurridos unos minutos, la guardia notó que no había regresado y fueron tras sus pasos, aunque la búsqueda por el predio resulto infructuosa.

Un hombre peligroso
El operativo de búsqueda comenzó apenas los guardias notaron la desaparición del evadido. Por estas horas, las pesquisas se centran en cercanías de las casas de su madre en San Martín, de su padrastro en Caayarí y de su ex concubina en Mártires.
“Vivió toda su vida en la zona y conoce muy bien los montes y chacras. Pero en los últimos días se comunicó con los familiares y pensamos que estamos cerca de recapturarlo”, confió una fuente del SPP.
Asimismo, reconoció que manejan el dato de que el prófugo estaría armado y contaría con el apoyo de familiares. En ese sentido, trascendió que el propio padrastro le habría entregado un arma de fuego y un hermano lo asistiría en moto.
En consecuencia, el principal temor de los uniformados es que el sujeto concrete sus amenazas contra la mujer que lo denunció.
Al respecto, este diario averiguó que la ex concubina de Zerpp lo denunció por lo menos en tres ocasiones. La primera fue en 2012, cuando el sujeto la amedrentaba por teléfono para que ella lo visite en la cárcel.
Este hecho derivó en una requisa ordenada por la Justicia y el secuestro de varios celulares en poder de los internos del penal de Oberá.
“Es un hombre peligroso que estaba pagando una condena por robo a mano armada. Y aparentemente está obsesionado con su ex concubina, con quien no tuvo hijos”, explicaron.
Ante las reiteradas amenazas, la mujer pretendería viajar a Posadas para alojarse en casa de un hermano.
Por otra parte, a raíz de la fuga de Zerpp las autoridades carcelarias iniciaron un sumario administrativo al jefe de panadería de la UPII. En total eran siete los internos afectados al sector, seis en fase de confianza y el evadido, que se encontraba en periodo de prueba.
El fugitivo es de contextura física delgada, mide 1,70 metros de altura, tiene el pelo oscuro y corto y una cicatriz en el brazo derecho.

(Territoriodigital)

Artículo visitado 253 veces, 1 visitas hoy


Categorías: Noticias Policiales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Back To Top